Sería mucho más honesto y
acorde con la realidad acabar con el mito de que los jueces son imparciales en
la aplicación de la Ley. Es una hipocresía creer y afirmar que, aunque a los jueces,
como ciudadanos, tienen derecho a tener ideología, ésta la dejan en sus casas
cuando forman parte de un tribunal; que, si en su función juzgadora yerran aplicando
las leyes o introducen sus opiniones particulares, para corregir está el
sistema de recursos. Sobre el mito de la imparcialidad del juez se ha
fundamentado todo el sistema judicial. Y hasta en su aspecto externo, como en
las funciones religiosas o mágicas, los magistrados se “disfrazan” de raros
ropajes y extraños abalorios, para infundir al ciudadano medio la sensación de
que la justicia es algo sagrado proveniente de difusos espacios siderales o que
sus administradores actúan como chamanes asexuados o arcángeles desapasionados.
Pero, igual que nadie en una sociedad democrática y crítica puede imponer a
nadie la creencia en el dogma de la virginidad de María, nadie podrá hacer
tragar el “dogma” de la imparcialidad de los jueces. Tal creencia es desmentida por la realidad cotidiana, por la
actuación de muchos jueces y fiscales, o por la forma torticera que su órgano
de gobierno, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con su Presidente,
Carlos Lesmes, que también lo es del Supremo, están ejerciendo su función. El procès catalán, el máster de Casado o el
“chat corporativo, al que dedicamos este escrito, está poniendo en entredicho
la confianza social en la que se debe basar la verosimilitud o legitimidad del
“tinglado” juridiscional. Precisamente, si dedicamos este trabajo al asunto del
“chat corporativo”, es debido a la escasa difusión que los “medios
generalistas” han hecho de este grave problema.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
martes, 18 de septiembre de 2018
JUSTIFICAR LA VENTA DE BOMBAS CONLLEVA JUSTIFICAR LA MUERTE DE INOCENTES
No entiendo que la venta de un paquete de bombas a Arabia Saudí,
conocida hace unos pocos días, haya levantado tantas protestas, cuando todos
sabemos que el negocio de armamento de guerra, junto con el narcotráfico y la
prostitución, son habituales entre los países que fabrican tales armas y los
que pueden pagarlas para utilizarlas en hacer daño e imponer sus intereses en
determinadas zonas del planeta. Tales nauseabundos negocios son denunciados una
y otra vez por organismos internacionales, de los que ellos mismos forman
parte, sin que semejantes advertencias surtan efecto. Sólo en 2016 –dice Nazanín Armanian- la ONU documentó 119
incursiones de la Coalición EE. UU- Arabia en Yemen violando el derecho
internacional humanitario: ataques a campos de refugiados, bodas, funerales,
escuelas, hospitales, mercados y mezquitas (publico.es 13-9-18). Si alguna
justificación tiene la protesta en España, que no es nueva, es porque la
Alcaldía de Cádiz, capital de la provincia en la que está instalada la empresa
Navantia (en San Fernando) fabricante de las armas, está ocupada por José Mª
González (Kichi) de Podemos. La industria armamentística viene fabricando
material bélico ocupando el Gobierno de España tanto el PP, como el Psoe. Es
más, el pedido de Arabia, cuyo contrato se cuestiona ahora, es de 2015, estando
Rajoy en la Moncloa.
sábado, 8 de septiembre de 2018
LOS MEDIOS INFORMATIVOS, PROPAGANDISTAS DE BULOS
Terminaba mi anterior artículo, Las
zanahorias con las que Lesmes gobierna el CGPJ, criticando el nefasto
papel que el “amarillismo partidista” de los medios de información
tradicionales están representando especialmente en el “embrollo” catalán. Es una pena –decía- que con la capacidad de influir en la ciudadanía y los instrumentos de
largo alcance de que disponen las empresas de la información, no contribuyan,
al menos, a evitar el enfrentamiento y deterioro que este pugilato está
causando entre los españoles. Y, como tal artículo se alargaba, me
comprometí a exponer algunas ideas sobre el asunto, que bien merece el trabajo
que ahora tiene el lector ante su vista.
jueves, 30 de agosto de 2018
LAS ZANAHORIAS CON LAS QUE LESMES GOBIERNA EL CGPJ
El título hace referencia a las declaraciones a El Confidencial (18-3-14) de Carlos Lesmes recién nombrado
Presidente del órgano de gobierno de los jueces. En aquellas desafortunadas
declaraciones aseguraba que a los jueces se les controla con un palo y una zanahoria. Con
razón las asociaciones de jueces, conservadoras y progresistas, tacharon
aquellas palabras de torpes y
denigrantes, de grosería inaceptable, de desconsideradas y de menosprecio hacia
los que forman parte de la carrera judicial. Pero con la actitud
corporativista y de adhesión a la concesión de amparo promovida por la CP del
Consejo, han perdido la razón que fundamentaban el rechazo hacia su presidente.
Ahora, con su sumisa actitud, ponen de manifiesto el significado más duro del
verbo controlar, no el de premiar o
castigar la conducta profesional de los jueces, sino el de imponer, dirigir o determinar e interferir en la independencia del
juez. La salida en tromba y el “prietas la filas” en solidaridad con Llarena y
el ampliar el objeto de la demanda civil contra él a todo el sistema jurídico
español, más bien evidencia un toque de control y “arrebato” por parte de
Carlos Lesmes, y un reconocimiento de que es el “presi” el que reparte las
zanahorias. Sin embargo, tan fanática solidaridad no fue suscitada cuando los
compañeros Baltazar Garzón y Epidio Silva fueron “inquietados” y “perturbados”
en su independencia judicial. En este caso no fue el reparto de zanahorias lo
que estaba en juego, sino el palo que se llevó por delante a los jueces citados,
sirviendo de aviso a navegantes.
martes, 21 de agosto de 2018
LO QUE EL CGPJ HA CONCEDIDO A LLARENA NO ES AMPARO; ES UN RESCATE
Bajo las solemnes y
rimbombantes declaraciones del Consejo General del Poder Judicial, lo que se
esconde es todo un interés corporativo de disimular la incompetencia
profesional de ciertos jueces y su torpeza en la solución de determinados
asuntos. Pero muy a su pesar, su exuberancia verborréica no les libra de mentir
y de confundir a la opinión pública. Máxime cuando casi todos los más
importantes medios de información se prestan a difundir tales falsedades. Muy
raro es, p. ej., que en estos grandes medios, se puedan leer, ver o escuchar
las razones de la parte “litigante” que se pretende desprestigiar. Sin embargo,
leyendo o viendo las declaraciones del Consejo o del propio Pablo Llarena,
sobre la demanda civil presentada contra él por Puigdemont y sus cuatro
exconsejeros en el exilio en un juzgado belga el 5 de junio, el ciudadano poco
instruido saca la conclusión de que TODO el sistema judicial español ha sufrido
un ataque de las hordas jueomasónicascomunistas europeas. Y nada más lejos de
la realidad. Lo que tratan realmente los
demandantes es ejercer su derecho fundamental de defensa y exigir la presunción
de inocencia ante unas imprudentes manifestaciones efectuadas por el juez
Llarena, instructor de la causa catalana, el 23 de Febrero en Oviedo, en unas
conferencias ajenas a la instrucción, y que, según aquéllos, denotan prejuicios
y escasa imparcialidad en el magistrado. Ha sido, pues, la torpeza de Pablo
Llarena, apoyada por la Sala del Supremo, la que ha facilitado a Puigdemont la
demanda ante la justicia belga. Después de la retirada de la euroorden, como
afirma Pérez Royo, Puigdemont, que es un
ciudadano en pleno ejercicio de todos sus derechos fundamentales, porque no ha
sido privado de ninguno de ellos mediante sentencia judicial firme, que reside
en Bélgica y que se ha visto afectado en el ejercicio de sus derechos por el
juez instructor sin darle posibilidad de defenderse, tiene todo el derecho del
mundo a demandar a dicho juez instructor y a exigirle responsabilidad por su
errática instrucción (el diario.es 19-8-18, Sorpresa judiciales). Y eso es lo que han hecho Puigdemont y sus
consellers, por más que esa acción se intente desprestigiar, suponiéndole toda
clase de raras y rebuscadas intenciones.
miércoles, 8 de agosto de 2018
ACUERDOS Y DESACUERDOS CON EL PROFESOR JUAN TORRES LÓPEZ
Soy lector de los escritos y seguidor del pensamiento económico del
catedrático sevillano. Eso no quita que le niegue la razón, cuando creo que no
la tiene, por muy catedrático que sea. El sr. Torres, después de hacer un
comentario político en su artículo Los otros datos del CIS en publico.es (6-8-18), dice que el comentario que deseaba hacer en este
texto no tiene que ver exactamente con los datos políticos del Barómetro del
CIS… Pero lo ha hecho, y, en este caso, a mi parecer, desafortunado. No es
la primera vez que el sr. Torres López inculpa –no sé porqué- a PODEMOS de que
Pedro Sánchez no fuese investido Presidente, en lugar de Rajoy, en la anterior
legislatura. Para ello hubiera hecho falta un
acuerdo de mínimos entre un Ciudadanos volcado a la derecha y el PSOE,
según escribe. Pero omite que tal acuerdo fue una “pantomima”, pues, como él
propio Sánchez reconoció en Salvados,
los capitostes y ad lateres de su
partido no se lo hubieran permitido, e igualmente, la regeneración democrática,
representada por los de Riveras, como se ha demostrado después, no era más que
un “podemos de derechas”, inventado
por el Ibex-35, para detener al PODEMOS, surgido del 15M… ¿Era tan disparatado,
por otra parte, aceptar la propuesta que Iglesias hacía a Sánchez de entrar en
su gobierno? Después de todo, no eran tantos los votos populares que les
separaban. Sin embargo, gracias a la negativa de las baronías socialistas y a
los medios de comunicación, mediatizados como siempre por quienes nunca dan la
cara ante el electorado, aquella propuesta del líder de PODEMOS quedó ante la
opinión como un afán de poltronas… No, señor Torres, “la burbuja de Podemos”,
como usted la llama, no explotó porque la
sociedad comprobó que (Podemos) ni
comía ni dejaba comer, o porque se hubiera convertido en un partido que frenaba la generación democrática deseada.
Usted, sr. Torres, sabe muy bien que fueron las mismas fuerzas “fácticas” las
que impusieron al Psoe de Felipe González la renuncia a su “Programa máximo”,
al marxismo y al socialismo “científico”, a cambio de llegar en 1982 al
Gobierno de España. Con la ayuda de los marcos alemanes y la connivencia de los
dólares USA, no hubo escrúpulos en dejar
en la estacada al PCE y otras fuerzas que habían luchado contra la dictadura.
Son esas mismas fuerzas las que hoy están impidiendo, no ya que PODEMOS llegue
a gobernar, sino, al menos, a regenerar la democracia.
domingo, 22 de julio de 2018
EL JUEZ LLARENA SE “CABREA” POR LA DECISIÓN DE LA JUSTICIA ALEMANA
En dos artículos
consecutivos publicados en el diario.es (12 y 13-07-18), el catedrático
sevillano de Derecho Constitucional, defiende que la decisión del Tribunal
Superior de Justicia de Schleswig-Holstein es firme, pudiendo ser recurrida al
Constitucional alemán por Puigdemont. Al
resto de las partes, es decir, tanto a la Fiscalía del Land alemán, como a la
Fiscalía y a los tribunales españoles, no les queda otra que su cumplimiento.
Y, como dice el profesor, todo lo que se está diciendo de que el
Tribunal Supremo puede rechazar la extradición en los términos acordados por el
mencionado tribunal alemán y condenar a Puigdemont a permanecer indefinidamente
en el exilio o a poder procesarlo por rebelión si regresa a España, es de una
anticonstitucionalidad manifiesta.
La calificación jurídica como constitutiva del delito de rebelión ha
sido borrada por la decisión del tribunal alemán. De manera definitiva e
irreversible. El Tribunal Supremo no puede proceder contra Carles Puigdemont
por ese delito.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)