Cualquier persona que haya observado dichas manifestaciones con objetividad convendrá conmigo en que más que apoyo al pueblo ceutí, todo ha sido un subterfugio de la derecha y ultraderecha en su plan de atacar y derribar al Gobierno. ¿Qué significa, si no, tantos gritos de ¡Pedro Sánchez,... hijo de puta! y tanto atropello a periodistas independientes o a los profesionales de TVE?
Pareciera que la no condena, confirmada con la asistencia de Alberto Núñez Feijóo a las mismas, el Partido Popular no gobernará jamás; que se crea y defienda más las políticas de Donald Trump o las de la UE respecto de las fronteras, reafirman mi tesis. No sé qué diplomacia adoptará el PP, si llega a gobernar, en su relación con el Estado marroquí. Pero tengo muy claro que tanto el Gobierno de la Nación, como cualquier ciudadano, máxime si es representante o portavoz de alguna institución, de cumplir y hacer cumplir las leyes vigentes en relación al caso. Esto se está incumpliendo más por parte de la Oposición que del Gobierno.
No hay que olvidar, por otra parte, el comportamiento que están teniendo diversas entidades respecto a los emigrantes que buscan refugio en las playas o deambulan por las calles de Ceuta buscando comida y agua...
De todas maneras, el problema de la emigración seguirá existiendo mientras la riqueza en el mundo esté mal repartida. Sin ir más lejos, hoy, “más de 80 personas han muerto en una nueva tragedia registrada en la ruta migratoria hacia Canarias. El cayuco en el que viajaban ha sido localizado este miércoles por un avión de Salvamento Marítimo a 120 kilómetros al sur de Gran Canaria. Las personas que iban a bordo de esta embarcación llevaban 27 días en el mar”, según leo en elDiario.es 3-9-26.
Por último, una pregunta ¿puede ser solidario y muy patriota alguien que, como Victor de Aldama, acude a una concentración liberado de prisión por jueces “prevaricadores”, que no paga impuestos, y que en la misma, al ser preguntado por un funcionario de TVE, la de todos los españoles, dice que “no hace declaraciones”?...
Y así podría seguir enrollándome ad infinitum. Pero no...
Manuel Vega Marín (3-9-2026)