Al inicio del programa lo vi con gran interés, quizá por lo “fresco” y novedoso que me resultaba. Luego, incluso escribí, que, tanto el programa de Javier Ruiz, “Mañaneros”, como el de Cintora, “Malas lenguas”, me resultaban repetitivos y, de alguna manera, ambos estaban introduciendo, supongo que sin querer, personajes de “extremo centro” y de ultraderecha. Y este verano, que lo estoy viendo en la “residencia”, en que el programa “Malas lenguas” está siendo moderado por Gonzalo Miró, acompañado por Anne Ibarzabal, sí que me está resultando bastante más repetitivo y “chocante”, además de mal moderado, pues, dejando hablar a todos al mismo tiempo, no se oye a ninguno de los tertulianos.
Será por las vacaciones, que los contertulios son casi siempre los mismos y el calor les impide preparar nuevos temas. Lo cierto es que llevan una semana con el manido, aunque interesante, tema del ático de la Presidenta Díaz Ayuso y de su consejero Miguel A. García Martín, presidente de la empresa pública Amplía Madrid, encargada de administrar el patrimonio de la Comunidad, que está funcionando como una agencia de compra-venta de inmuebles a las órdenes de Ayuso.
Otro tema recurrente es el de la “invasión” de Ceuta por los marroquíes. Asunto éste muy grave y de gran transcendencia, ya que más de un centenar de “moros” y subsaharianos perdieron sus vidas en el mar, buscando otra mejor. Es un problema muy serio que no tendrá solución –de hecho ya se anuncia otra “asonada”- mientras su rey-dictador, apoyado por EE.UU y Donald Trump, siga reclamando y creyendo que las Ciudades Autónomas Ceuta y Melilla son parte de su soberanía, cuyo enclave forma parte de su territorio.
Aunque el reino alauita dependa comercialmente de España, política y estratégicamente, está subordinado a los intereses ultras y geoestratégicos de USA y Donald Trump. De ahí que España, sea cual sea el “color” de su Gobierno, se vea obligada a ejercer un comportamiento “diplomáticamente equidistante”.
Para terminar, no tengo más remedio que pensar que por encima de la legalidad o ilegalidad de semejantes y desgraciados hechos, debe prevalecer la lógica, la ternura de corazón y la compasión humana ante unos menores, que, inocentemente, han sido burlados por los mayores
Y dicho resumidamente lo que quería, aquí lo dejo...
Manuel Vega Marín (8-8-2026)