sábado, 25 de enero de 2020

ES EL NEGOCIO, IDIOTA,... NO LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA


   Si el Estado español, que no lo es ni de facto ni de iure, fuese laico, el reiterativo y recurrente psudodebate sobre la libertad de enseñanza no tendría lugar. Este tema  trascendental, forma parte del paquete que el franquismo pretendió dejar bien atado. La Iglesia Católica, uno de los pilares fundamentales de aquel régimen nacional-católico, se resiste a perder el mayor privilegio con el que fue compensada: la encomienda del sistema educativo que, en dejación de la responsabilidad del Estado, le hizo Franco. Mientras la Iglesia siga creyendo que el trato de favor que el Estado le dispensa, desde su referencia en el texto constitucional (artº 16,3 CE) hasta el mantenimiento del Concordato de 1953 disimulado en los Acuerdos de 1979, pasando por la liberación de pagar impuestos, son derechos irreformables, la cuestión religiosa, confundida con la libertad educativa, resurgirá como un “chantaje” cada vez que una oposición reaccionaria, jaleada por determinados obispos, quiera declarar la guerra a un Gobierno de izquierda o progresista.   Porque, si bien la Iglesia como institución ha perdido el peso que tuvo en la sociedad, incluso entre buena parte de sus feligreses, proporcionalmente no ha disminuido su influencia e injerencia en los asuntos políticos. Me temo que ello sea un síntoma de no haber avanzado hacia la laicidad que requiere un Estado auténticamente democrático. Claro, que tal objetivo no se alcanzaría sin antes instaurar la República. Ahí lo dejo.

domingo, 19 de enero de 2020

LA DERECHA CUANTO MÁS PROTESTA, MÁS MUESTRA SU IGNORANCIA


   Pero no sólo su ignorancia, sino también su historia de corrupción. Se comporta como el comandante fanático que lanza sus exiguas tropas contra el enemigo sin cerciorarse de la posible mejor preparación de éste. Ciertamente, si aquellas tropas son tan fanáticas y tan ignorantes como su comandante, no dudarán en estrellarse contra un muro. Pero tanto uno y otras terminarán rindiendo cuentas ante sus superiores jerárquicos del ineficaz dispendio de impuestos empleados en su buena preparación. Habrá incluso ciudadanos más cultos preocupados por saber si parte del presupuesto se desvió a las arcas del comandante.

viernes, 3 de enero de 2020

EL TERRIBLE APOCALIPSIS QUE SE NOS AVECINA..


   Escalofrío nos daría al oír las proclamas de las derechas españolas, si no fuera por el desprestigio y la ignorancia que sus respectivos discursos ponen de manifiesto. Pero, si existe una cierta preocupación, ya no es por  la vacuidad de sus peroratas, sino por la venganza de las fuerzas y poderes que las sustentan. Y todo porque vamos a tener un Gobierno de coalición progresista. Algo normal en la mayoría de los países de nuestro entorno. La firma del programa de gobierno por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, ha sido como la apertura del “séptimo sello” dando la señal para que los ángeles toquen sus trompetas y, sucesivamente, vayan anunciando todas las calamidades que sucederán a los elegidos, si no siguen lo anunciado por los profetas (ver el Apocalipsis de San Juan). A los tres ángeles principales de la derecha, Casado, Abascal y Arrimadas, se han unido, sin ahorrar pestilencia, Lambán, Rosa Díez, García Paje y la CEOE. Siete eran los ángeles apocalípticos sopladores de trompetas... A ninguno de ellos les he oído el más mínimo razonamiento sensato, aunque sea  crítico, sobre las propuestas del pacto. Se valen de la escasa cultura jurídica y política de los españolitos, para hacerles creer mentiras, como si fuesen verdades, a base de repetirlas. Para ello cuentan con todo el trompeterío de sus medios de comunicación afines que amplifican su chirriante y monótono griterío. De cada tres palabras usadas en sus bravatas, dos y media son ofensivas: feminicidas, rompedores de España, golpistas, traidores, felones...