domingo, 16 de diciembre de 2018

CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS PELAR…



   Los  “topos” de Pedro Sánchez no sólo siguen en Ferraz, sino que alguno ha logrado introducirse en su Gobierno. Estuvieron al lado de Susana cuando lo defenestraron de la Secretaría General; mantuvieron sumisos sus respectivas poltronas aprovechando el “tirón” que supuso la vuelta de Pedro, pero conservan intacto su deseo de venganza por la victoria que los militantes socialistas de base supuso sobre la vetusta cúpula del partido. El lector ya habrá adivinado a quiénes me estoy refiriendo. Descontando a Susana, cuya “derrota” son las barbas del vecino, estoy hablando de los “barones” Fernández Vara,  Presidente de Extremadura, García-Page, de Castilla-La Mancha y de Javier Lambán, de Aragón. Todos ellos forman parte del grupo que perdió las primarias frente a Sánchez, y no escatiman “puntada”, aunque tangan que criticar, como lo hacen los líderes de la “derechona”, a los partidos que apoyaron la moción de censura, que llevó de nuevo a la Moncloa al Psoe. Las declaraciones de los dos últimos pidiendo la ilegalización de los partidos independentistas, ponen en evidencia su interés más por mantenerse en sus poltronas, que por mantener la Democracia o solucionar el problema catalán. Antes que tener que remojar sus barbas, no les importa -al menos es lo que sus conductas objetivamente indican-, que rasuren las de Pedro Sánchez. Ven la salida de Susana de San Telmo como un preanuncio de la posible pérdida del Gobierno de sus Comunidades en las próximas elecciones autonómicas. Vara ya vio cómo el PP de Monago le arrebató el gobierno al Psoe por el continuo desprecio de IU; cómo García-Page o Lambán mantienen sus presidencias a los apoyos Unidos Podemos. Su convencimiento de que sólo ellos son la Izquierda, les ciega para no ver que sus programas políticos, en la práctica, poco se diferencia de la derecha. E incluso, no les importó apoyar la investidura de Rajoy, a pesar de la ruptura que se produjo en el grupo parlamentario del Psoe, o, como en Andalucía, buscar el apoyo de Ciudadanos, después de aprobar los presupuestos con la IU de Valderas al comienzo de la anterior legislatura

jueves, 6 de diciembre de 2018

CARLOS LESMES Y MANUEL MARCHENA (continuación del artº. anterior)


   En mi escrito anterior me decantaba por la fórmula vigente, entre las varias que la Constitución ordena y permite, para la elección y formación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La considero más democrática y ajustada al modelo constitucional; lo que no quiere decir que esté de acuerdo con el “pasteleo” que el “bipartidismo” ha venido utilizando para repartirse la tarta. Reparto que se hubiera seguido produciendo a pesar de sus continuas críticas y, actualmente, por lo desajustado a la pluralidad social que hoy representa el multipartidismo parlamentario. El WhatsApp del portavoz del PP en el Senado ha supuesto sólo la guinda que culmina la tarta, y que ha puesto de manifiesto, por su difusión, hasta qué nivel estaba subiendo la corrupción. Pero que nadie se engañe; pues esa divulgación ha sido intencionada, ya que el sector más conservador del PP no estaba de acuerdo con lo pactado con el Psoe. Temía que la Presidencia del magistrado Marchena, aún siendo “de los suyos”, no compensara suficientemente la diferencia de dos vocales en el grupo de “progresistas” cedidos al Psoe. Falsa alarma; pues ya Marchena, aún siendo sólo candidato a presidir la institución, tuvo ocasión de poner y quitar de la lista de sus “teóricos” electores a aquellos/as que no eran de su cuerda.