domingo, 18 de enero de 2026

LA HISTORIA ESTÁ LLENA DE LUNÁTICOS COMO TRUMP, RODEADOS DE “LAMECULOS”

 


 

    Me acuerdo, por ejemplo, de Julio Cesar o de Nerón; dos “augustos” de la época romana. No es el momento de hablar de ellos. Que el lector, si le interesa, estudie la vida de ambos.

    Nadie niega la potencia militar del pentágono; pero esta fortaleza ¿sería la misma sin las bases, navales o aéreas, que EE.UU tiene esparcidas por todo el mundo? ¿Qué sería de EE.UU sin la OTAN? ¿Podría Donald Trump  seguir presumiendo de ser el “emperador-augusto” del orbe?

    Este “lunático” va retrocediendo o cambiando de parecer a medida que otros Estados soberanos reaccionan perdiéndole el miedo. La invasión de Venezuela y el SE-CU-ES-TRO de su Presidente, Nicolás Maduro, le salió bien, porque, además ser sorpresivo, este criminal no tiene la suficiente moralidad como para no matar a todo el que contraríe sus caprichos...

    Así, no tiene sentido que algunos de los dirigentes de la UE y, sobretodo de la OTAN, sigan lamiéndole las almorranas a Donald Trump. Pues, si el  Tratado del Atlántico Norte hoy –desaparecida la “guerra fría”-, sigue teniendo algún sentido es para que ninguno de sus miembros guerreen entre sí (artº 5 del Tratado). Sin embargo, es totalmente absurdo que el miembro más potente de la Alianza pretenda anexionarse Groenlandia, por las buenas o por las malas, contra la voluntad de sus habitantes, y la OTAN, como tal, mire a otro lado. La isla, aunque goza de muy amplia autonomía, depende de Dinamarca, socio fundador de la Alianza. Llevan razón todos los que dicen que, si Trump se anexiona Groenlandia, la OTAN desaparecería...

    La responsable de los asuntos exteriores de la UE, Kaja Kallas, ante el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa sólo se atrevió a decir que “bajo cualquier circunstancia, los principios de la legalidad internacional y la Carta de las Naciones Unidas deben ser respetados”. La Unión Europea se ha comportado hipócritamente, intentando disimular su miedo a Trump y una supuesta inferioridad física, presumiendo, como siempre, de una también supuesta superioridad moral.

    Tengo por cierto que las otras dos potencias, Rusia y China, no van a permanecer inmóviles ante las manías de Donald Trump; pero no por moralidad o seguridad, sino por defender sus intereses geoestratégicos y económicos. Tanto China, como Rusia necesitan lo mismo que EE.UU., no ya solamente por prevalencia militar, sino por seguir creciendo, y poder mantener sus respectivas hegemonías, amén de solucionar los problemas de sus ciudadanos, aunque el presidente Trump prefiera verlo más bien con ojos guerreros y como negociante. A este lunático le importa un “carajo” la Democracia y sus valores, a pesar de que solamente crea en su moralidad...

 

 

                            Manuel Vega Marín (18-1-2026)

No hay comentarios:

Publicar un comentario