Los casos recientes de la
dimisión del Máxin Huerta como ministro de cultura o de la destitución de Julen
Lopetegui como seleccionador de “la Roja”, por su repercusión en la opinión
pública, traen a colación el frecuente tema de discusión sobre “legitimidad” y
“legalidad” de cualquier conducta humana en las relaciones de convivencia.
Cierto es que cuanto mayor sea el números de los convivientes y mayor el
espacio en el que conviven, mayor necesidad habrá de regular aquellas
relaciones, poniendo por escrito el sentido de las mismas. Es lo que todos
conocemos por Ley. Pero ésta, por muy objetivada y tipificada que sea su redacción,
siempre será relativizada por visiones subjetivistas o interesadas a la hora de
su puesta en práctica. De la calculada ambigüedad de su redacción o de los
inevitables resquicios de que el lenguaje adolece, se aprovechan los “leguleyos” de todo tipo y
los “advenedizos” a la Democracia. Para ellos basta con cumplir “literalmente”
la ley, aunque sea fraudentándola o manipulando a los tribunales encargados de
su aplicación, para creerse más demócratas que nadie, y proclamar que el Estado
que así funciona es el llamado constitucional
y de derecho.
sábado, 16 de junio de 2018
martes, 5 de junio de 2018
SEÑOR RAJOY, USTED NO SE VA, LOS ESPAÑOLES LE ECHAN
Para “consolar” a los suyos es comprensible que mienta y hasta que se
emocione; pero su no disimulado orgullo le ha llevado a mentir por enésima vez
y “en abierto” a todos los españoles. Se va de la Moncloa tal como entró:
¡diciendo medias verdades, que es mucho peor que mentir! Su dimisión digna y
democrática debió de tener lugar cuando le envió un SMS a su tesorero,
Bárcenas, pidiéndole que fuese fuerte y resistente a la corrupción. En tapar o
tratar de disimular el latrocinio de su partido ha empleado su tiempo como
Presidente. Y, para ello, ha utilizado todas las instituciones del Estado como
un cortijo propiedad del Gobierno y del partido que lo ha venido sustentando.
En esa conducta no ha escatimado en vaciar la hucha de las pensiones, o
utilizar todo el dinero ahorrado en servicios públicos, no para librar a España
de ser rescatada, sino para rescatar bancos y empresas privadas de sus pérdidas
con el dinero de todos los contribuyentes…
miércoles, 30 de mayo de 2018
INDIGNANTE REACCIÓN DEL “REGENERADOR” CIUDADANOS ANTE LA MOCIÓN DE CENSURA
Cuando Rubalcaba, ante la
mayoría del PP, no se atrevió a presentar su anunciada moción de censura en
Julio de 2013, una vez sabido el SMS de Rajoy a Bárcenas, por miedo a perderla,
Rajoy se le adelantó compareciendo en el Senado, a petición propia, el 1 de
Agosto. La “duda” del entonces “Jefe de la Oposición” evitó que en la Sede de
la soberanía popular se entablara un debate sobre la trayectoria delictiva del
partido gobernante, que, independientemente de su resultado, el resto de grupos
se hubieran “retratado”, y sus retratos hubieran sido difundidos por todos los
medios. Casi cinco años después, PODEMOS pierde la suya en el pleno del 14 de
Junio de 2017 por la anunciada abstención del Psoe; pero consiguió, al menos,
las instantáneas que frustró Rubalcaba, dando a la nueva “portavoza”, Irene
Montero, la posibilidad de extenderse en un relato inolvidable de los más
importantes casos de corrupción del Partido Popular.
sábado, 19 de mayo de 2018
.EL ESTERTOR PARTURIENTO DEL MONTE DIO A LUZ UN RATÓN EN CATALUNYA
Para apaciguar, que no resolver, el tema de vascos y catalanes –entonces
ni siquiera se denominaba problema de
integración de las Nacionalidades históricas-, Franco y Carrero Blanco
disponían de su propio artículo 155: el Estado
de excepción. Durante la dictadura los súbditos españoles tuvimos que
aceptar como algo normal la suspensión de determinados derechos, como si fueran
pocos los suspendidos habitualmente, cada vez que los ciudadanos de aquellos
territorios amagaban con movilizarse por la consecución de sus derechos.
domingo, 6 de mayo de 2018
¿TENGO QUE ACEPTAR QUE ESPAÑA ES UN PAÍS DEMOCRÁTICO?
No crea el lector que la pregunta sólo es retórica. Se nos viene
repitiendo por todos los “medios interesados” que, porque los españoles tenemos
una Constitución, no debe haber la menor duda de que vivimos en democracia, y
que el solo hecho de dudar, aunque sea retóricamente, puede conllevar verse
imputado judicialmente, si aquélla se exterioriza en acciones que no concuerden
con el sistema establecido y procuren mejorarlo o cambiarlo. Es tan enorme el poder de que disponen ciertos
agentes sociales y económicos, que pueden modificar a su favor sin que se note,
incluso, los tres poderes “formales” –legislativo, ejecutivo y judicial-, que
constituyen las bases de nuestro sistema democrático. La vida y la historia nos
enseña lo “normal” que ha sido y es que responsables políticos claudiquen, y
que jueces y fiscales corran en su ayuda, a la espera de que su prevaricación
sea compensada.
miércoles, 25 de abril de 2018
EL RÉGIMEN DE 1978 ESTÁ AGOTADO
Los que vivimos aquellos
años, incluso militando contra el franquismo y sus herederos, sabemos cómo se
gestionó el “proceso constituyente” y la tenida por “ejemplar” Transición. La
larga dictadura franquista se basó en tres pilares: el establishment
empresarial y financiero, la Iglesia católica jerárquica y el Ejército. Y todo
ese entramado de poder está presente en la Constitución de 1978, articulado en
torno a la “indisoluble unidad de la Nación española” (Art. 2 CE), la Monarquía
(Art. 56 CE), el artº 8 otorgando al Ejército la misión de “defender la unidad
territorial, el artº 16 nombrando a la Iglesia Católica por encima de otras
religiones, el modificado artº 135, garantizando al capital el cobro de su trozo de tarta, y,
últimamente ha cogido un rango inesperado el artº 155 en su abuso para
suspender la Generalitat.
miércoles, 18 de abril de 2018
EL MAGISTRADO LLARENA, UN JUEZ PARCIAL Y “TOZUDO”
En un artículo anterior, en el que comentaba el auto de la Sala Penal
del Supremo rechazando la excarcelación de Oriol Junqueras, decía que más que un auto judicial, es un discurso
político, precocinado por unanimidad y de acuerdo con la Fiscalía y el
Ejecutivo del Estado, para evitar que el exvicepresident del Govern pueda tomar
posesión del cargo para el que ha sido elegido el 21-D (“Más que un auto
judicial, un Alegato político”). Unas líneas más abajo tachaba el discurso de
los magistrados de apriorístico e
interesadamente preventivo, un tanto incoherente y contradictorio.
En otro posterior trabajo (El
Magistrado Llarena, erre que erre…”) en el que comento la negativa de este
instructor a la petición de Junqueras de ser trasladado a una prisión cercana a
su familia, además de reafirmarme en mi idea anterior, digo que el magistrado Llarena no tiene el más mínimo
escrúpulo en seguir utilizando argumentos escasamente jurídicos y, algunos de ellos,
dudosamente democráticos. A ambos trabajos remito al lector
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