miércoles, 23 de diciembre de 2020

¿CAMBIAREMOS LA MANERA DE CONCEBIR LA VIDA, SUPERADA LA PANDEMIA?

   El tedio que me produce esta  “rutina pandémica” hace que cada día aumente mi desgana para escribir. A ello se une la actitud de indiferencia hacia las ideas y el saber científico que ciertos dirigentes políticos están fomentando en una población ya de por sí inculta y consumista. Sin embargo, leyendo por hacer más llevaderos estos irregulares días invernales, me he encontrado con el interesante artículo de Javier Valenzuela, Felices y rebeldes años 20, que la revista tintaLibre publica en su número de Diciembre. El autor describe el comportamiento renovador de la  Cultura en todas sus manifestaciones, a la salida de las grandes catástrofes que fueron las dos Guerras Mundiales. Ante la actual crisis que está suponiendo el Coronavirus, a J. Valenzuela –en ello concuerdo con él-, le gustaría que la cultura también sacara lecciones de la catástrofe que pudieran situarla al frente de los cambios que la humanidad precisa. Me gustaría que fuera menos consumista y más respetuosa con la Tierra, que se situara a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático. Me gustaría que pensara menos en el mercado y más en la gente, que valorara menos el envase y más el contenido, que promoviera más la diversidad y menos la uniformización, que fuera más divertida, provocadora y subversiva.

   No debiéramos, en primer lugar, desaprovechar las esperanzadoras perspectivas que nos abre el primer Gobierno de coalición progresista desde la República, apoyado, además, por las fuerzas políticas que lucharon contra la dictadura franquista. Es importante no bajar la guardia ante el peligroso incremento del fascismo.

   Urge, pues, desmentir el falso relato montado por el franquismo sobre la historia de España y, mantenido después “obligadamente” por una equidistancia irreal en el transcurso de una “modélica” Transición. De una vez por todas, los españoles deberán tener claro que no fueron “dos bandos” los responsables de la Guerra Civil; sino el sempiterno bando caciquil  quien se sublevó contra un Gobierno republicano legítimo y democráticamente elegido por los ciudadanos. Aprovechando la nueva ley de educación, la LONLOE, es la escuela pública la que está obligada a restablecer, de manera objetiva y basada en hechos empíricos, la auténtica historia española, al menos, de los últimos noventa años. No fue ninguna tontería que el general golpista dejara en manos de la Iglesia Católica, que tanto le apoyó, la ingente tarea de la educación juvenil y de conformar la  moralidad de los mayores. Los colegios religiosos y el púlpito fueron los ejes sobre los que giró la  “formación del espíritu nacional”. Capítulo aparte merecería lo que, para las actividades culturales, supusieron la Falange y la Sección Femenina.

   No es por la libertad de elección de escuela por lo que protestan los organizadores de las variopintas marchas automovilísticas. Nunca les interesó; sino por mantener sus privilegios, financiados con el dinero de todos. Pero no nos engañemos; detrás de toda esa parafernalia populista está el gran lobby católico en pro del negocio que les supone la “enseñanza concertada”. Es una pena que, después de ochenta años de democracia imperfecta, fusilado su fundador, la comitiva popular de La Barraca haya sido sustituida por la estrambótica comparsa automovilística. No es que sea fácil; pero mientras que el Gobierno, lo tengo escrito,  no nos libere  de las ataduras del Concordato y de los Acuerdos preconstitucionales, el Vaticano y la Conferencia Episcopal Española seguirán creyéndose acreedores del Gobierno español por lo que ellos consideran un bien indeleble e impagable... 

   A propósito de la enseñanza, hemos hablado antes de acercarnos lo más posible al auténtico relato de nuestra historia, Pues bien, formando parte de ese relato, sobresale el tema de la Monarquía como forma de Estado, que ha ocupado nuestra historia constitucional de los dos últimos siglos. Participo de la opinión del constitucionalista Pérez Royo expuesta breve, pero ilustrada, en su artículo Demasiadas restauraciones, en elDiario.es de 20-XII-20. Desde  la cesión de la Corona por Carlos IV y su hijo Fernando VII, salvando el corto paréntesis de la dinastía de Saboya, nuestra dinastía Borbónica ha subsistido a base de “pronunciamientos” y “restauraciones”. Fue abolida por la República de 1931, “suspendida” durante la dictadura franquista, y, finalmente restaurada por el general Franco en la persona de Juan Carlos I, heredero legítimo de la dinastía histórica, según el art. 57 de la Constitución vigente. Esa restauración franquista y su perduración actual evidencia la hegemonía con que los herederos del franquismo negociaron con los herederos de los del “bando vencido” en la Guerra inCivil el paso a la Democracia. Fue una pieza importante del contenido del “paquete” que tan bien atado dejó el dictador. Hasta el propio Presidente A. Suárez tuvo que “tragar” con tal imposición, metiéndola de tapadillo en el art. 1.3 CE. Ante el temor a perderlo, el propio Suárez reconoció posteriormente el no sometimiento de la cuestión monárquica al refrendo del pueblo soberano. Pero lo peor es que “la sin salida” de la Monarquía se ha convertido en un bloqueo, que, sine die, impide reformar y actualizar nuestra Constitución, lo que supone un retroceso para la Democracia. A falta de otras dinastías reales a que acudir, más temprano que tarde, sólo un referéndum sobre la borbónica, garantizará no sólo su continuidad, sino también la continuidad de nuestro sistema democrático. Como dice Pérez Royo en el artículo citado, sin reforma de la Constitución no hay sistema político que pueda estabilizarse como sistema democrático.

   Otro importantísimo problema pendiente de solucionar es el de la pluralidad y diversidad de las nacionalidades y regiones y su integración en la indisoluble unidad de la Nación española, establecido en el artículo 2 CE. El coronavirus ha puesto bien evidente las carencias e inconvenientes de nuestro sistema de las Autonomías del Título VIII, la desgana en su estructuración y reparto de competencias, así como el conformismo de la fórmula café para todos. Lógicamente, no soy partidario de la desintegración, mucho menos, precipitada, de España. Pero aún lo soy menos del bochornoso espectáculo ofrecido por el ultranacionalismo españolista con su falta de diálogo y puesto a su servicio el sistema judicial  en el procès catalá. Tal se hubiera podido evitar, a falta de una fórmula federal o confederal previa, con un fácil referéndum consensuado.

   Igualmente, y de una vez por todas, debemos abandonar la inercia del bipartidismo reinante durante la Transición. No sé qué ocurrirá en un futuro, pero hoy  por hoy, tenemos un Parlamento muy atomizado en infinidad de grupos políticos, todos ellos igual de legítimos, a pesar del vicio mayoritario de nuestra ley electoral. Los partidos mayoritarios deberán aparcar definitivamente sus prejuicios contra otros partidos periféricos, que no son los clásicos grupos nacionalistas (PNV, CiU) a los que han recurrido alternativamente para formar mayorías. No caben medias tintas: o aceptamos el precioso mosaico que de la piel de toro armamos los que vivimos sobre ella, o hacemos de ella un cuartel, por encima de cuyas tapias resplandezcan los hermosos testículos del toro de Osborne...

   La verdad que, cuando puse título a este trabajo, mi intención era hacer unas reflexiones que tuvieran que ver con nuestra vida individual y personal, pues querámoslo o no, el COVID-19 nos obligará a efectuar importantes cambios. De ello se habrá dado perfecta cuenta el lector... Pero te lías a escribir, y la propia escritura te lleva por sus propios vericuetos, a veces, indeseados. Pero, en fin, quod scriptum, scriptum est...

   De todas maneras, aunque muchos ciudadanos no sean conscientes de ello, lo escrito arriba, y mucho más, conforma el marco en el que se desenvuelve nuestra vida cuotidiana. Así que cualquiera que sea el modelo de vida individual o familiar que hayamos elegido, éste siempre se verá afectado en un sentido u en otro. Sólo los indiferentes o los idiotas (en su etimología griega) se creerán lo contrario.

   Y en este tramo del artículo, supondría alargarlo demasiado subirse al púlpito de la moral o de la ética para dar consejos a ciudadanos adultos y libres, con desiguales circunstancias vitales de todo orden. Como serán esas circunstancias, transformadas en obstáculos, las que les obliguen a hacer lo contrario de lo apetecible, sólo me limitaré a rogar a los conciudadanos a vivir con más respeto a la Naturaleza y responsabilidad y solidaridad entre todos, en el convencimiento de que, aunque seamos individuos, formamos parte de una especie...

   Y aquí lo dejo...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 23, Dicbre. 2020    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

     

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

AL NEOLIBERALISMO NO LE CONVIENE SUPRIMIR EL ESTADO, SINO PONERLO A SU SERVICIO


   Sin el alimento que la teta estatal le proporciona el ultraliberalismo económico no podría subsistir. Está convencido, aunque predique lo contrario, que “el largo brazo del mercado” no soluciona todos los problemas. Por eso, cuando los partidarios de ese sistema económico alcanzan “oficialmente” el Gobierno, como mucho, enflaquecen al Estado extrayéndole los sistemas públicos de servicios: Sanidad, Educación, etc., etc. Son conscientes, pues, de que no pueden escupir en la mano que les da de comer... Y, cuando no gobiernan, toda su oposición cosiste en debilitar al Gobierno de turno, aunque, para ello, tengan que mentir y ensuciar las instituciones que dicen defender con sólo ondear la bandera o aporrear cacerolas. Sólo hay que tener ojos y querer ver lo que ocurre en esta difícil actualidad. Es la táctica del “cuanto peor, mejor”. Ya lo dijo Montoro: no importa que lo hagan mal,... ya llegaremos nosotros y le enmendaremos la plana...

   Un ejemplo de lo que estoy diciendo lo tenemos, p.ej. en el aplazamiento del Decreto para prohibir los desahucios de familias vulnerables por la exigencias del Ministerio de transporte, Justicia y Economía de indemnizar a los “fondos buitres” arrendadores de viviendas. Todos los españoles tienen derecho –dice la Constitución- a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación (art. 47).

   Los grandes tenedores privados de pisos de alquiler, bancos y “fondos buitres”, actuan como influyentes lobbys frente a las distintas administraciones públicas. Ni unos ni otras han tenido el más mínimo escrúpulo, no respetando los contratos suscritos con los inquilinos, en subirles la renta mensual, o  bien, si por mor de la pandemia, no han podido pagar la cuota, se han visto en la calle. Dado el escándalo humanitario que suponen los desahucios sin alternativa habitacional, Podemos propone la prohibición rápida de los mismos, pero los ministros del Psoe, “se la cogen con papel de fumar”, y aplazan un Decreto ante el temor de que los tribunales, leguleyamente, se lo tumben. ¡Como si los niños, sobre todo,  pudieran esperar, durmiendo al raso en estas noches frías de invierno!... Traer este tema a colación tiene su lógica, si tenemos en cuenta que la mayoría de los pisos alquilados han sido subvencionados con dinero público, y otros, deshabitados, son propiedad de bancos y Cajas de Ahorros, rescatadas con dinero de todos los españoles....

   A un Estado democrático la Constitución y las Leyes le atribuyen y le obligan a subsanar los problemas básicos y fundamentales que acucian a los ciudadanos, dejando a la solidaridad y a la iniciativa privada la colaboración con aquél. Esta colaboración las instituciones privadas la pueden prestar de manera altruista y caritativa, o, aprovechando las carencias del Estado, de manera interesada y lucrativa, aunque no por ello ilegítima. Es en estos caladeros o “nichos” económicos donde las empresas privadas suelen aprovecharse...

   No pretende este trabajo hacer un recorrido por cada uno de los derechos y necesidades básicos, recogidos en los 45 artículos del Título I de nuestra Constitución. Pero ya que por coincidencia temporal hemos hecho referencia al artículo 47, con más razón tendremos que hacerlo respecto de la salud: 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios.... 3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo, facilitarán la adecuada utilización del ocio. En preservar la salud nos va la vida. A ello es debido el gran interés de las empresas privadas sanitarias, no sólo a estar presente, sino ampliar el “mercado sanitario”, del que poder extraer el máximo lucro económico. El ejemplo de lo que sucede con las vacunas contra el COVID-19 no puede ser más oportuno. Como en otros sectores productivos e industriales, es el Estado el que primero pone el dinero de todos en incentivar e invertir, arriesgadamente, en la búsqueda del antídoto. Y será después, cuando el negocio esté libre de riesgos, cuando la gran industria farmacéutica fabricará, comercializará y distribuirá el producto en función de las expectativas de obtención del máximo lucro.

   Afirma el catedrático sevillano Juan Torres que nunca ha habido más empresas destruidas y, por tanto, más desempleo, que en los cuarenta  últimos años de neoliberalismo. Las que pueden sobrevivir, lo hacen fusionándose y eliminando la competencia, o utilizando las ayudas de papá Estado (El gran capital se asusta: no sabe vivir sin la teta del Estado; publico.es de 11-XII-2020).

   Claro que, para ocultar la ruina que ha supuesto para Humanidad las economías financieras neoliberales, el poder financiero cuenta con dos grandes voceros aliados que a una población “conscientemente inculta”, le hace ver lo contrario. Me estoy refiriendo, por un lado, al florecimiento de movimientos populistas de derechas o fascistas, que amenazan la Democracia, y, por otro, a los grandes medios de comunicación, que, dándoselas de “progres” algunos, están financiados por los mismos poderes, mostrándose, por tanto, muy hábiles, en difundir sin ninguna ética periodística sus tesis.

   En un sistema capitalista la mercancía-dinero lo impregna todo. Y mientras tal sistema se haga pasar por el único posible, y los movimientos de izquierda/progresista se “miren el dedo que señala la luna”, esos poderes fácticos, que no creen en la democracia, van a seguir utilizándola a su conveniencia.  No es fácil luchar contra esos poderes. Pero ahora que los líderes de Podemos han conseguido coaligarse con el Psoe en el Gobierno de la Nación, no debieran apoltronarse y movilizar, sin temor, a la sociedad y a las clases que representan...

   La alianza; mejor dicho: la invasión por la banca de las empresas de comunicación no es algo nuevo aportado por las modernas tecnologías. Hace más de cien años Lenin, al escribir en 1916 lo que él mismo llamo “folleto”, El Imperialismo, fase superior del Capitalismo, ya lo denunciaba. Actualmente las redes sociales y las nuevas técnicas propagandísticas, han retirado a la tradicional prensa de papel los anuncios que las empresas le concertaban. Esta circunstancia, no pequeña, además de causarle un tremendo agujero en su cuenta de resultados, le ha originado otro aún peor, que es su “falta de ética profesional”. La banca, que de tonta no tiene un pelo, como gran acreedora, ha preferido cobrarse las enormes deudas de las empresas periodísticas, en acciones mercantiles, facilitando la entrada de aquélla en los Consejos de éstas. Es la mejor manera de “mangonear” desde dentro sus líneas editoriales, y así, suave y disimuladamente, influir en la mente de sus lectores. El ejemplo más flagrante lo encontramos en El País, del grupo Prisa; que de ser el BOE bis de la Transición, poco se diferencia ya de sus colegas el ABC o La Razón.

   La estupidez de estos españoles liberales de pacotilla llega al colmo, cuando, con tal de  derrocar al Gobierno, critican y se oponen a los Presupuestos Generales, aprobados por una diversidad de grupos más numerosa en nuestra historia democrática. El incremento en la inversión de cada una de las partidas presupuestadas supone un montante de gasto público, redundante en una pronta recuperación de la economía y en el bienestar de los ciudadanos como jamás haya tenido lugar. Pero ignorancia egoísta de la oposición y su ciego afán por tumbar al Gobierno es tanta, que no les deja ver los beneficios que ese gran incremento de gasto público supondrá para las empresas privadas, que dicen defender....

   Si, para finalizar, miramos individualmente a cada uno de los que alardean de liberales, nos encontraremos con que la mayoría de ellos no han hecho más que seguir la tradición muy española de las “buenas familias”, cuyas metas para sus pupilos universitarios no eran otras que “sacar una buena oposición estatal”. Y así, los que tanto critican a los que no son de su casta de vivir de “mamandurrias”, bien podrían mirarse y ver que, por el contrario, son ellos los eternos “vividores”, gracias a sus “buenas relaciones y recomendaciones....

   En fin, es tanta y tan antigua la corrupción de estos neoliberales o “neolibertarios”, que no habrá suficiente propaganda mentirosa que la pueda tapar...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 14, Dicbre. 2020    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

 

 

 

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

AMBIGÜEDAD “CONTROLADA” DE LA COMISIÓN EUROPEA EN LA RENOVACIÓN DEL CGPJ

   Cada vez que el Gobierno español propone medidas, para salir del chantaje a que le tiene sometido el Partido Popular en el asunto de la renovación del Consejo Judicial, la Comisión Europea le da un sospechoso toque de advertencia. Ya lo hizo cuando el Gobierno presentó una Proposición de Ley para modificar la fórmula con la que se eligen los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). En un gesto de buena voluntad el Gobierno lo “congeló”, en espera de una respuesta similar por parte del PP. Pero, como no ha sido así, el Gobierno de coalición vuelve a la carga, descongelando lo referente a los nombramientos inoportunos de Magistrados de los Tribunales superiores por parte  del Consejo mientras esté en funciones. Y, ante esta nueva Proposición de Ley, el Gobierno Europeo vuelve a advertir “cumplidamente”.

   La Comisión Europea, a través del Comisario de Justicia, Didier Reynders, o de su portavoz, Christian Wigand, repite la misma rutina con expresiones como la siguiente: Es importante que los Estados miembros, al reformar el sistema judicial, lleven a cabo las consultas necesarias, si es necesario, con todas las partes interesadas relevantes... Los Estados miembros deben seguir las normas europeas para garantizar que la independencia judicial no se vea comprometida... Poco aclara diciendo, a continuación,  que las partes relevantes  incluye actores relevantes en la esfera política, pero también en la esfera judicial... ¿...?...

   No sé si estos gobernantes europeos tienen obligación de saberse la Constitución de cada uno de los Estados miembros. Pero, por lo menos antes de decir “chorradas”, debieran leerse lo que respecta a las cuestiones afectadas... Porque da la sensación, cuando advierten sobre el tema de la renovación del CGPJ, que nuestro Gobierno está actuando anticonstitucionalmente o de forma ilegal. Supongo que, al menos, sabrán que el artículo 122.3 CE dictamina la elección por el Congreso de los Diputados cada cinco años del CGPJ; que la Ley Orgánica vigente (1985) reguladora de su funcionamiento, en su artículo 568.1 mandata a los Presidentes/as del Congreso y Senado a adoptar las medidas necesarias para que la renovación del Consejo se produzca en plazo. En ninguno de ambos artículos se indica que tal renovación se tenga que hacer en un mercadeo entre los líderes de los dos grandes partidos,  que han venido sumando bipartidistamente los escaños exigidos. Por tanto, la Proposición del Gobierno, mejor dicho, la Proposición del Psoe, apoyada por su socio minoritario de gobierno, UP, sólo pretende cumplir con su deber, intentando romper el bloqueo anticonstitucional del PP, a la renovación de un Consejo Judicial, elegido en 2.013 con Gobierno de Rajoy, y que lleva más de dos años fuera de plazo.

   Ni el “constituyente” pudo prever la pluralidad parlamentaria actual, ni ninguna ley puede excluir de la negociación y consecuentes nombramientos, como pretende la derechona, a ningún grupo con representación en el Parlamento de la Soberanía popular. El Partido Popular, con su actitud filibustera, sólo pretende que sus causas de corrupción, muchas e importantes, sean juzgadas por “tribunales amigos”...

   Es, pues, a los partidos de la Oposición, principalmente al PP, a quien la Comisión de Justicia Europea debiera advertir y denunciar severamente.

   Espero, por otra parte, que las declaraciones de la portavoz parlamentaria del Psoe, Adriana Lastra, se hagan realidad y sean llevadas y debatidas en el pleno de Congreso de los Diputados, y aprobada la reforma propuesta por una amplia mayoría absoluta... Aunque estoy casi seguro de que, según vienen actuando el PP y sus medios afines, todo provocará varios días de portadas y “pena de telediarios”, para, volver a la casilla de salida...

   Estoy de acuerdo con el interés de la Comisión Europea en que los sistemas de justicia de sus asociados, así como que sus órganos de gobierno, estén libres de intromisiones políticas; pero también exijo a jueces, a sus asociaciones y, sobre todo, a su Órgano de Gobierno, el Consejo del Poder Judicial, que no hagan política partidaria. Es vergonzante y escandalosa la beligerancia política que el CGPJ y su Presidente, Carlos Lesmes, vienen mostrando a favor del Partido Popular y de la derecha política en general.

   La Comisión Europea, el Consejo Europeo, bien a través de su órgano consultivo, la Comisión de Venecia (Comisión Europea para la Democracia por el Derecho), cuyos estatutos adoptó España,  bien a través de otra institución competente, insten con más fuerza a los estamentos, PP y el propio CGPJ, a cumplir con el mandato de la Constitución, y, dejando a un lado sus falsos pretextos, renueven cuanto antes el muy caducado plazo del actual órgano de gobierno de los jueces...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 6, Diciembre, 2020   www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

 

 

 

martes, 1 de diciembre de 2020

SI NO QUIERE QUE OTROS LE MANDEN CALLAR, ¡CÁLLESE USTED, SR. GONZÁLEZ!


   Me prometí no perder más  mi tiempo en hablar de este “socialisto”. Pero, leyendo los artículos de Pérez Royo, ¿Quién ha mandado a callar a quién? y Las vacaciones, Calderón, el bonsái y los palos del sombrajo, de L. Garcia Montero, publicados hoy, 29.11.20, en los periódicos elDiario.es infolibre.es respectivamente, me es muy difícil cumplir mi promesa. Así que, para seguir fiel a la misma, extraeré algunos párrafos de lo que ya publiqué hace cuatro o cinco años.

   Con motivo de un viaje de tan sólo 48 horas que González efectuó a Venezuela el 7-6-2015 con la intención de asesorar en la defensa de los dos líderes opositores encarcelados, Leopoldo López y Antonio Ledezma, la periodista Cecilia Ballesteros en la sección de internacional de El País (12-6-20) se encargó de reseñar la rueda de prensa que Felipe en el acto convocado por la Asociación de Periodistas Venezolanos en España, que contaba con la presencia del director del periódico opositor El Nacional, Miguel Enrique Otero. La periodista en la “entradilla” de su reseña destaca: Felipe González pudo hablar más alto, pero no más claro. A Felipe, ni siquiera la prudencia le obligó a callar, y dijo: Frente a una dictadura, uno sabe a qué atenerse, pero no frente a una democracia traicionada. Venezuela es el reino de la arbitrariedad y el Presidente Maduro lleva al país hacia la destrucción...

   En mi artículo de 14-6-20, criticando las declaraciones, escribí: ... seamos comprensivo con nuestro “expresidentísimo”, que ha vuelto muy triste y preocupado. Me preocupa, dice (Felipe) que un país tan rico camine hacia un proceso de destrucción... ¡No regresaba –continúo yo- con el mismo estado de ánimo cuando volvía de aquel paraíso gobernado, entonces, por su amigo corrupto y corruptor, Carlos Andrés Pérez... Pero como nuestro “sabelotodo” no quería que nadie le callara, sin importarle los daños colaterales posibles, no tuvo inconveniente en comparar la democracia venezolana con los países del Este europeo. Y, cual oráculo, profetizó sobre los partidos emergentes, podrían llevar la democracia española a un modelo italiano sin italianos... Y, como nuestro ilustrado Felipe sólo venía a criticar a Maduro, cualquier pregunta que se le hiciera sobre elecciones Autonómicas y Municipales de entonces, o sobre PODEMOS y los posibles pactos con el Psoe, su respuesta no puede ser más “chulesca”. Reproduciré las palabras de la periodista Ballesteros: Ante las preguntas sobre política española, en particular sobre Podemos, González señaló que prefería contestar a Maduro antes que contestar a monaguillos, y declinó hablar de política interna porque eso sería darle la razón a Maduro... El “chocheo” de este abuelito porreta no puede ser más evidente...

   Sobre esa actitud chulesca de Felipe, yo escribía hace más de cinco años: No se conforma con el tiempo que él ha tenido para hablar y hacer lo que ha querido o podido... Soporta mal que ahora sean otros los que deban hacerlo. Quiero recordarle a este devenido “charlatán de feria” que, cuando él llegó a Papa en 1982, lo fue de una iglesia fundada cien años antes por otro Pablo Iglesías, y en un Cónclave, donde, además del “voto útil”, intervinieron “espíritus santos” venidos de EE.UU. y Alemania... Hay que reconocerle, sin embargo que su paso por el Vaticano de la Moncloa hubo de todo, bueno y malo. Entre sus buenas obras –sigo diciendo- hay que destacar la terminación de la Catedral de la Almudena en beneficio de los católicos. Iglesia que ni siquiera el nacionalcatolicismo pudo acabar... Pero, eso sí, con el dinero de todos, incluidos los no católicos... Entre lo malo –añado ahora- la entrada en la OTAN o el terrorismo de los GAL...

   Pero, mira por dónde, “santidad”, a los que, despreciativamente, denominaba monaguillos, han corrido escalafón por méritos propios. Estos acólitos –decía yo en el referido artículo- con la edad que, más o menos, usted tenía en los ochenta, tienen un currículo académico mucho más abultado que el suyo. Pues el que más o el que menos, disfruta de varias licenciaturas y algún que otro doctorado, sin contar con el dominio de varios idiomas, algo de lo que han adolecido nuestros Jefes de Gobierno y muchos Ministros... Estos “monaguillos” que han olido el vahído húmedo, mezcla de sahumerio residual y de pabilos de velas apagadas en lúgubres sacristías, tienen todo el derecho del mundo a ejercer su “sacerdocio”, aunque se equivoquen o algunos caigan, estoy seguro de ello, en la tentación... ¡Como todos, como tú, y como el mismísimo Papa de Roma!...

   Por favor, sr. González, déjelos y déjenos tranquilos a los millones de ciudadanos, que, como el que esto escribe, después de haber sido monaguillos y, por ello, “pillos”, no nos resignamos a seguir callando y disimulando las hipócritas “fechorías”, adivinadas en la penumbra de templos y casas parroquiales... Haga como Benedicto XVI, dedíquese a sus negocios particulares y prepárese para rendir cuenta de los mismos a su dios... Le prometo que los fieles, incluidos los suyos, serán generosos y deseosos de descargarle de sus enormes preocupaciones... Es sospechoso lo nerviosamente preocupados que se muestran estos “dinosaurios”, “beneficiados” del Templo, cuando éste vibra, aunque sea por el repicar de sus campanas...

   Mejor será se vaya calladito, antes que desde Ferraz se lo ordenen

   El 28-1-2016 Antonio Caño, aprovechando que es director de El País, hace  a Felipe González, veinte años después de perder la Presidencia del Gobierno,  una entrevista que empieza en la portada y se alarga varias páginas más. Con motivo de la incertidumbre de las elecciones celebradas el mes anterior. El director del entonces influyente periódico pretende conocer qué piensa el expresidente de la situación. Por lo enrevesada de la interviú y lo contradictorias que son las apreciaciones del “expresidentísimo”, pienso que es un encuentro “amañado”, en el que, además de hacer hablar a González, que llevaba aguantando unos días callado, ambos interlocutores pretenden sondear cómo sería aceptado un “regreso salvador” del sevillano...

   Un mes después (4-2-16) analizo largamente la mencionada entrevista. A ese análisis remito el lector. Sólo reseñar algunas ideas muy de actualidad. En la tan citada entrevista Felipe Gléz. deja en evidencia su soberbio ego, que le hace creerse único e irrepetible. Desde que Pablo Iglesias, el de PODEMOS, dijo aquello de que le gustaría ser el Felipe González de los años ochenta, su ego no ha dejado de corroerle las entrañas...No se explica, si no, la bilis que resuma por su boca cuando se refiere al líder de PODEMOS... El buen maestro debe sentirse sanamente orgulloso de la capacidad de superación de sus alumnos. Pero lo que realmente corroe el ego de Felipe es que sabe que ya no puede volver atrás, y que, por mucho que lo intente, nunca va a estar a la altura de P.Iglesias, que, con su edad actual, similar a la de Felipe en los ochenta, el joven Iglesias está mucho mejor preparado académicamente que aquel otro joven de la “chaqueta de pana”... Alguien ha catalogado esa actitud envidiosa como el “síndrome de Abraham”. Supongo que algo tendrá que ver esta patología con el mito bíblico del frustrado sacrificio de Isaac.  Felipe debería saber que el pelo no blanquea con la gripe...

   A tu edad, Felipe, y con la fortuna de debes tener, mejor te irá con estar calladito y escuchando; no sea que te pase como al “emérito”... ¿...?

   Mejor será, Felipe, que seas leal a tu partido o te vayas si no te gusta antes de que te echen..., si no es esa la justificación que buscas para irte con Aznar o con Vox... Presta oídos a Adriana, Ábalos o a Zapatero... Pon atención y propagas las medidas buenas que, en estas circunstancias difíciles hace el Gobierno de coalición...

   Fíjate, Felipe, que ni siquiera te pido que seas socialista... 

 

   P.D. El lector podrá encontrar mis artículos referidos, con los títulos Habló el “oráculo Felipe González (14-6-2015) ¡¡¡Váyase..., sr. González!!!..., que no necesitamos sus consejos (4-2-16) en mi blog, o bajárselo de Amazón, Escritos sobre temas políticos.

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 30, Nov. 2020    www.solicitoopinar.blogspot.com.es