sábado, 2 de abril de 2022

PAN PARA HOY, Y HAMBRE PARA MAÑANA....

 

   Aún recuerdo de cuando era un niño en aquellos “años del hambre”, cuando mi madre decía, después de repartir entre los hermanos lo poco que había, ¡se acabó el carbón!... Y algo similar nos está queriendo decir, hoy más que nunca, la madre Naturaleza. Si queréis más pan, me tendréis que dejar tiempo y dinero para ir a la panadería a comprarlo, si  aún hay, o para reunir las materias primas para hacerlo... No estoy seguro de si esas meterías primas con las que la humanidad elabora los productos que necesita para subsistir y adaptarse a cada etapa de su evolución son escasas o ilimitadas; y pienso que entrar en un debate sobre ello es debatir sobre el sexo de los ángeles. Pues hasta el aire, que, si no ilimitado, sí es suficiente, si no está bien repartido y su uso es objeto de especulación en beneficio de unos cuantos, algo que en sí es bueno, necesario y barato, por su inadecuado e interesado uso, en la práctica puede devenir desechable y tóxico.

   Las fuentes de energías derivadas de elementos fósiles: carbón, petróleo, gas, etc. nos las ha ofrecido la Naturaleza gratuitamente, y ello ha condicionado, además, una forma de vivir en una sociedad, digamos tecnológica. Igualmente ocurre con otros minerales como el litio, níquel, silicio, etc., que están condicionando, y seguirán por un tiempo, la vida humana actual.  No tengo claro que el simple hecho de sustituir o emplear unos materiales en lugar de otros obedezca siempre e inexorablemente al agotamiento de los materiales sustituidos. Es posible que esa sustitución se deba a otras causas, como a una mayor utilidad y una más racional y barata economía en su uso. Por supuesto, estaré de acuerdo con esos cambios y sustituciones siempre que los mismos se realicen teniendo en cuenta la generosidad de la Naturaleza, respetando sus múltiples ecosistemas, y siempre que suponga una mejora real para la convivencia humana. Con lo que, en absoluto, estaré de acuerdo es que esos cambios obedezcan a una avaricia mercantilista y a una desleal competencia en la captación del “fetiche” Mercado. En definitiva, en un alocado e injustificable consumismo. El mercado es un lugar en donde los diversos productores intercambian sus productos. No una institución “intocable” y no sometida a normas por el Estado democrático. Nunca la meta donde los especuladores o “extractivistas” roben el legítimo beneficio de los auténticos productores. En fin, es la antiquísima lucha entre el Capitalismo versus Socialismo por la administración y reparto justo y equitativo de los bienes que, de forma gratuita, nuestra gran madre Naturaleza nos ofrece. Es un debate amplio que sobresaldría de este escrito.

   Mi intención, partiendo de la anterior introducción, es reflexionar sobre las medidas económicas adoptadas por el Gobierno para combatir “la que se nos viene encima”, que no es sólo la inflación y sus dañinos efectos. Lo primero que quiero dejar muy claro es que, si bien las guerras, todas, tienen efectos inflacionarios por lo que suponen en el aumento del consumo de energía, de la crisis inflacionaria española actual no es culpable la invasión de Ucrania Rusia, pues es anterior cronológicamente y, además, existe en otras partes del mundo alejadas espacialmente de esa guerra. Este conflicto lo están utilizando los sistemas económicos liberales de todo matiz para ocultar y justificar la causa del problema. La inflación es un factor específico de la economía, especialmente de la economía liberal. De manera que, si no hacemos un buen diagnóstico, planteando el problema en su propio ámbito, difícilmente solucionaremos el problema. Pero tampoco es mi voluntad, ni este el espacio apropiado para abrir una explicación sobre el tema. Otra vez será....

   Pues bien; como  de pequeños nos decía mi madre, hace tiempo que nuestra Madre Común, la Naturaleza, nos viene advirtiendo de que, si no moderamos el abusivo consumo y nos repartimos justa y sensatamente los dones que, de manera suficiente y generosa, nos ofrece, éstos devendrán  escasos: se acabará el carbón... Los graves daños que está produciendo a la Humanidad el “cambio climático”, no son más que síntomas coyunturales y externos con los que la Pacha mama nos advierte de una causa estructural más profunda, a la que hay que atacar radical y decididamente, si queremos sanarla efectivamente.

   Sabemos que las energías básicas (petróleo, gas, etc.) o derivadas (eléctricas) son el motor que mueve nuestras vidas. Por ello, su uso debe estar orientado a una conservación “mimosa” de las mismas. Y en caso de un inexorable agotamiento, habrá que buscar otras “energías alternativas o renovables”. Y en esa búsqueda parece que se está. Pero si no cambiamos los vicios y corrupciones en su administración, todo seguirá igual... Las llamadas “energías limpias”, también tienen su porcentaje de elementos contaminantes. En todo caso, serán “menos sucias o menos contaminantes”. No debemos, pues, dejar tan transcendental motor al albur exclusivo, interesado y egoísta de administradores privados.

   Desechada la guerra de Ucrania como la causa de la espiral inflacionaria que padecemos, hemos de destacar otras dos supuestas causas, a las que el Gobierno quiere hacer frente, pero con medidas más propagandísticas y coyunturales, que de fondo. Además resultan contrarias  a lo que parece quererse conseguir.

   Del elevado precio de la electricidad se pueden escribir miles de artículos y proponer cientos de soluciones para rebajar la factura industrial o doméstica de las empresas eléctricas, pero si, decididamente y sin complejos, las autoridades democráticas no actúan de verdad en el sistema de producción y subasta, y, sobre todo, en un reparto justo, equitativo de los dividendos y beneficios de los consejeros, además de suprimir las llamadas puertas giratorias, todo quedará en puro marketing.

   De la interesada y mafiosa administración de las energías básicas se pueden derivar otros contratiempo, que, aunque de aparente menor importancia, sí inciden rápida y muy negativamente en el conjunto de la ciudadanía. Se trata de la huelga de transportistas de mercancías de todo tipo. Sin entrar en las oportunistas intenciones políticas de algunos convocantes, la causa inmediata de la misma, no la única,  es la subida del precio  de los carburantes. Porque, como en otros casos, las causas reales son más profundas y estructurales. Por tanto, aunque las medidas tomadas por el Gobierno pueden valer para salir del paso, no dejan de ser pan pa´hoy, y hambre pa´mañana, además de contraproducentes. Si lo que se debe pretender es luchar contra la contaminación en pro de una “transición ecológica”, no tiene sentido combatir la subida de precio del carburante subvencionándolo con equis céntimos de dinero de todos, uses o no uses el coche privado, e independientemente de la existencia de medios alternativos que los ciudadanos puedan usar en donde vivan. Y así se podría seguir con la casuística. La coyuntura no puede ser más oportuna para  que las petroleras y los fabricantes de coches suban sus precios y, consecuentemente, sus beneficios.

   ¿No es más sensato y económico para todos, y más sano para el medioambiente y el clima invertir el dinero de las subvenciones privadas en el fomento, mejora y abaratamiento de los transportes públicos?

   Por otra parte, y para ir terminando, ¿no va siendo hora de que la autoridad competente se tome en serio la viabilidad de transportar por ferrocarril una mayoría de mercancías, que hoy se transportan, encareciéndolas, por carretera? Mientras en Alemania o Francia se transporta por ferrocarril en torno a un 30% de mercancías, en España, sólo un escaso 4%... ¿No ahorraría el Estado gran parte de lo presupuestado para mantener en buen estado las carreteras o para construir otras vías sin apenas uso? Y lo ahorrado, aparte de reducir la contaminación ¿no estaría mejor invertido en mejorar el media ambiente?...

   Además del ahorro económico que las medidas anteriores supondrían, también llevarían consigo ordenar el atomizado sector del transporte. Por un lado existe un oligopolio formado por las grandes empresas, consideradas legales y representativas, y por otro, una gran cantidad de camioneros autónomos, cuyos intereses nada tienen que ver con los de aquéllas, y, como “falsos empresarios” son subcontratados, cargando sobre sus costes las obligaciones fiscales y laborales, liberando de éstos a las grandes empresas oligopólicas. Este sistema, no sólo merma los legales ingresos públicos, sino que los camioneros, para poder hacer frente a ellos, se ven obligados a la súper explotación laboral. Quizá en el transporte y el reparto sea donde se da la mayor distorsión de nuestro mercado laboral.  

   Se evitaría, además, que cada vez que sube el precio del diesel –como si esa fuese la única causa- la sensación de caos producida en la distribución y abastecimiento de los centros comerciales, afectando a los suministros de las familias consumidoras. Los sanos intereses de los consumidores, pues, se ven atropellados por falsos huelguistas “infiltrados” en defensa de intereses que nada tienen que ver con los de los explotados y mal pagados camioneros.

   En resumidas cuentas, estamos afectados por una crisis, que no es ni nueva ni coyuntural. Más que de escasez de recursos naturales, creo que es un problema del reparto de los mismos y de control del ritmo “natural” de la riqueza a distribuir. Lógicamente, para la parte de la Humanidad a la que nunca llega la riqueza, ésta no existe o tendrá la sensación de que se está agotando; de ahí que su consecución sea cara. Con más egoísmo que lógica, la que otra parte de la Humanidad, privilegiada por su disfrute, se inventará cualquier artimaña, para mantener a la primera en sus creencias. Pero la realidad verdadera está en que existe –hay que decirlo- un injustísimo sistema de reparto de riquezas, que aminore los desequilibrios. En la mayoría de países ricos se intenta convencer a sus miembros de que si son ricos es gracias, precisamente, a su sistema político-económico: el capitalismo liberal. Y, para conservarlo no les importa extraer los dones de la Naturaleza, hasta agotarla, sin tener en cuenta sus ciclos y sin respetar sus deterioros (contaminación, cambio climático, etc.). Un sistema, que, despreciando al Estado, no se corta en acudir o “meter la mano”  en el erario público cuando le conviene. Este rico sector social no tiene el más mínimo escrúpulo en robar la riqueza natural a otros países pobres, aunque, para ello, organice guerras en las que mueren seres humanos.

   Y con este permanente y monumental chantaje tiene acobardado  al sistema socialista, que no hace más que poner parches coyunturales con los que “ir tirando”... ¡Hasta que el carbón se acabe!...

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 2, Abril de 2022    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 23 de marzo de 2022

SÁNCHEZ BUSCA UN PRETEXTO EN LA GUERRA PARA PACTAR CON LA DERECHA

 


   Mientras el Psoe, con el apoyo de PP, Vox y C´s, intenta llevar a Vlademir Putin al Tribunal Penal Internacional para que sea juzgado por sus crímenes en la invasión de Ucrania, se une a los mismos partidos de derecha para no enjuiciar los crímenes cometidos por la dictadura franquista. Doble moral...

   La guerra Rusia-Ucrania, como cualquier guerra, siempre supone una fuerte conmoción en la convivencia  “normal”, que el capitalismo aprovecha para hacer negocio y, de manera fácil, acumular ganancias para perpetuarse. Por supuesto, las primeras industrias en aumentar sus beneficios son las armamentísticas. Intentan justificar su existencia con la tecnología derivada de su investigación. ¡Como si no fueran más dañinos los “daños colaterales” que sus artilugios bélicos  ocasionan!...

   El Gobierno de España, al menos la mayoría socialista, apenas se ha preocupado del elevado coste de la energía eléctrica y otras, que se viene produciendo hace más de un año, castigando a la mayoría de los ciudadanos. Ahora aprovecha la guerra de Ucrania  para, so pretexto de cumplir con los compromisos contraídos con EE.UU y la OTAN, incrementar el gasto bélico, y propone un reajuste económico, que, aunque Pedro Sánchez lo llame “pacto de renta”, con toda seguridad, supondrá una bajada de las “rentas del trabajo”. Esto deduzco de las palabras del propio Sánchez, su ministra de economía Nadia Calviño y, sobre todo, de las declaraciones dirigentes de las patronales, sres. A. Garamendi y G. Cuerva, muy diferentes de las manifestaciones respecto del tema de la ministra Yolanda Díaz y de los dirigentes de CC.OO y UGT. Si bien un pacto de rentas supone una negociación entre los agentes sociales de la masa salarial, tal pacto, con el pretexto de evitar una espiral inflacionista, no debe conllevar una bajada excesiva de los salarios. Lo justo y lógico sería que los desajustes económicos que el alza de precios que, p,ej., la guerra va a ocasionar lo paguen las empresas de armamento. En líneas generales, y para no alargarme, remito al lector a lo expuesto por Unai Sordo, Secretario gral. De CC.OO. (Mimbres para un pacto de rentas, en plural, infoLibre.es de 13-3-2022).

    Esos más de 24 mil millones de euros en gato militar, mejor sería invertirlos en ampliar los presupuestos públicos en cobertura social de las clases medias: Sanidad, Educación, Alquiler de viviendas, etc…

   El gobierno del Psoe, salvo algunas leyes que el tesón de su socio minoritario ha podido sacar adelante, poco se ha preocupado por los problemas diarios de los ciudadanos. Esos problemas: la subida de la luz, el gas y otras energías; la desproporción de precios entre los productores agrícolas y ganaderos y los consumidores; los déficit en la sanidad pública que la pandemia ha puesto de manifiesto; la escasa atención prestada a la enseñanza pública a favor de la privada-concertada; el éxodo de la juventud de los pueblos por la falta de servicios, etc., etc., no son nuevos. Desde mucho tiempo anterior a la guerra ruso-ucraniana vienen avisando de su existencia. Continuamente tenemos manifestaciones en la calle de los diferentes afectados. Hoy mismo hemos tenido en Madrid una gran manifestación de agricultores y ganaderos, que coincide con otra de transportistas….La respuestas no es sólo comprensión o pasar de estas quejas porque “no son de los nuestros”, como si la carestía o el desabastecimiento de productos básicos tuviera ideología...

      La guerra, pues, no es la causa de estos problemas, puesto que ya existían anteriormente. Ciertamente este conflicto bélico los incrementará, haciendo que su solución sea más difícil. La guerra no es contra España y, aunque sus efectos están repercutiendo en nuestro país, nuestro Gobierno no debe esperar soluciones foráneas. ¿Qué obstáculo hay para crear empresas energéticas nacionales que compitan con las que acuden al mercado en régimen de oligopolio? ¿Por qué no crear una banca nacional que luche en buena lid con la banca privada? ¿Para qué sirve el Estado si no es para poner orden y someter democráticamente los “desmanes” de un Mercado caprichoso? ¿Qué dificultad existe para aumentar el parque nacional de viviendas en alquiler, o exigirles a las constructoras privadas una reserva mayor de viviendas protegidas con topes en los precios?..

   Si en algo debe diferenciarse un Gobierno progresista de izquierda de otro conservador de derecha es que el de izquierda progresista debe comportarse como instrumento distribuidor de la riqueza nacional. Nuestra vigente Constitución lo permite. Basta leer los nueve artículos (128-136) de su Título VII. Sería suficiente transcribir el 128: 1. Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general. 2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en saso de monopolio, y así mismo acordar la intervención de empresas, cuando así lo exigiere el interés general... La tan ensalzada Constitución de 1978, sin tener por qué usar medios “bolcheviques”, sí posibilita perfectamente la “socialización” de la riqueza nacional. El artículo siguiente (129) en su apdo.2, aparte de instar a los poderes públicos a otras diversas formas de participación, insta a los mismos poderes a facilitar el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción... Sí, sí, aunque muchos crean que son los empresarios los únicos propietarios de la “maquinaria productiva”, ya lo dijo Marx hace más de dos siglos: los medios de producción, aun la tecnología más moderna, es trabajo acumulado, a cuya propiedad deben tener acceso los trabajadores que los produjeron.

   Los socialistas, mayoritarios en el Gobierno de coalición, dan la sensación de   no atreverse a poner solución a muchos de los contratiempos que padecen las clases populares. Ciertamente, en muy escaso intervalo de tiempo han ocurrido importantes catástrofes a las se ha tenido que atender con preferencia; pero incluso con el COVID-19, que ha afectado a todo el Planeta, no le ha faltado ayuda de la Unión Europea. Quizá mucha más que la recibida de la Oposición derechista-españolista. Pero, aunque la guerra hará más difícil la solución de los problemas señalados, lo que P.Sánchez no puede hacer es tomar la guerra como pretexto, para buscar soluciones en una hipócrita unidad con las derechas. Pues sabe muy bien Sánchez que el PP, y sus amigos lo que desean es desalojarle del Gobierno, que para arreglar los problemas de España ya están ellos, según dijo Montoro...

   La gran hipocresía y la falta de principios del Psoe y de Pedro Sánchez no es novedad. La facilidad de la que, incluso alardean, la ha evidenciado el Presidente en los dos últimos  y repentinos cambios: uno, de no enviar armas a Ucrania si no es a través de la OTAN, a pedir el envío directo de armamento a Ucrania. Otro, su cambio brusco respecto del Sáhara, que no sólo incumple sus compromisos con la ONU y la Normativa internacional, por supuesto con el pueblo saharaui, sino también con su propio programa electoral y sus socios del Gobierno.

   Ambos giros en la política exterior de Sánchez están muy relacionados, y, aunque su contexto parezcan distintos, su intencionalidad van en el mismo sentido: el interés de EE.UU.,la OTAN y la UE. La preocupación humanitaria del Presidente por la resistencia ucraniana frente a la ofensiva rusa se vuelve muy contraria respecto de un pueblo y un territorio del que el Estado español aún es responsable administrativa y diplomáticamente. No debemos, tampoco, olvidar que los saharauis siguen en guerra con Marruecos. Es posible que con su giro Sánchez haya solventado un problema con el Reino Alauita con  los americanos controlando el Estrecho; pero hasta que Mohamed VI, mostrando la habilidad de su antecesor, le organice otra “Marcha verde” hacia la “reconquista” de Ceuta y Melilla. Y así hasta el asalto de la Alambra granadina...

   Supongo que Pedro Sánchez habrá calculado el coste del revés que con su viraje político le ha propiciado a Argelia, país del que dependemos gasísticamente. Lo mismo que el Gobierno argelino “le cortó  el chorro” a Marruecos, lo puede hacer con España... Veremos a EE.UU vender, además de armamento, gas y petróleo venezolano, etc. a Europa y a la OTAN...

   Lo cierto es que Pedro, con su osadía se ha quedado solo ante el Parlamento; y –sospecho- que si no tuviera la seguridad del apoyo del PP para seguir en la Moncloa, con gran satisfacción, además, de sus cavernícolas, no correría semejante riesgo... Yo que Pedro Sánchez me fiaría más de la lealtad que profesan Yolanda Díaz y Unidas Podemos, y en atender con urgencia lo que legítimamente los ciudadanos reclaman en las manifestaciones callejeras, sin perder el tiempo en discutir si sus convocantes son o no son de ultraderecha, pues, mientras tanto, los manipuladores de Vox convertirán las justas exigencias de aquéllas en disturbios violentos con que justificar un adelanto electoral, y, muy posiblemente, con resultados victoriosos para las derechas ... ¡Mucho ojito!...

   Creo que el Presidente debe bajarse del pedestal y, aunque sea el responsable de la política exterior –como bien repite su “baboso” ministro-, y escuchar más a sus socios de gobierno y al resto de grupos que le apoyaron en la Investidura... Las palabras de Yolanda, a pesar de su temperamento sosegado y responsable, no obstante, suenan a “ultimátum”: Como saben soy respetuosa con las competencias de cada ministerio, pero es verdad que somos un gobierno de coalición y los asuntos de fondo se dialogan entre las partes. Recuerden que yo misma en la Reforma Laboral no solamente compartí y dialogué con todos los ministerios, sino que tuvimos que hacer comisiones paralelas para ello...

   No entendemos –sigue diciendo Yolanda- con qué legitimidad se pueden defender los derechos de los ucranianos socavando los derechos de los ciudadanos del Sáhara...Porque no sólo es un giro del Gobierno. Supone un giro en la posición del país... En fin, como también ha declarado Isa Serra, portavoz de Podemos, todos estos posicionamientos del Psoe muestran un acercamiento al PP...

   Pero en el Psoe siguen sin prestar atención. Su portavoz, Felipe Sicilia, ve lógicas las discrepancias con sus socios de UP, sin que éstas pongan en riesgo la fortaleza de la coalición en los próximos años... Ya veremos qué pasa cuando Yolanda aborde con el Presidente los tres asuntos que tiene pendientes: la crisis económica y social, la crisis energética y las previsibles del cambio de actitud en el asunto del Sáhara..., y, sobre todo, cuando la Vicepresidenta y el grupo de Unidas Podemos tengan que dar cuentas a su electorado menos informado de lo conseguido en  la alianza con el Psoe. ¿Habrá merecido la pena el desgaste y la pérdida de votantes que las encuestas le asignan a la formación morada?...

   ¿Qué ocurrirá si, con la suma de UP, el Psoe no alcanza mayoría para seguir gobernando?; Que se abrazará  al PP de Feijoo que es lo que está deseando...

 

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 23, Marzo, 2022    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

 

   

 

    

 

martes, 8 de marzo de 2022

ENVIAR ARMAS A UCRANIA, UNA OPCIÓN MUY ENREVESADA

 

   El conflicto entre Rusia y Ucrania no es nuevo. Ya existía, incluso, cuando el llamado “granero de Europa” formaba parte de la extinta U.R.S.S., y el “telón de acero” servía de obstáculo para que los del lado de acá pudiésemos tener una información veraz del mismo. No está demás, pues, dar algunas pistas, especialmente a los españoles, cuya dictadura franquista procuró no sólo mantenernos ignorantes de la relación entre aquellos dos grandes países, sino que intentó hacernos ver que los ciudadanos que vivían allende el acerado telón lo hacían en un territorio satánico. Para el “régimen”, comunistas y masones eran la quintaesencia del mal, y, por ello merecían ser encarcelados o fusilados. Vayan, pues, algunas de esas pistas que pueden ayudar a analizar, más o menos objetivamente, la endiablada situación actual: a) la configuración geográfica y político-administrativa de las actuales Naciones ha sido fruto casi siempre del “derecho de conquista”; b) la exUnión Soviética no es corolario del Marxismo; c) es un tremendo error confundir Marxismo o Comunismo con Estalinismo; d) mucho más gordo es el error de identificar Comunismo con antidemocracia o dictadura; e) gravísimo desacierto sería creer que el Presidente de Rusia es comunista que quiere rehacer la “potencia soviética”, y no un seudo zar deseoso de revivir el imperio zarista; f) Putin es un rencoroso espía de la KGB, que con su forma de gobernar pretende codearse con los oligarcas de la ex”nomenclatura”, que se repartieron los beneficios acumulados en la caída U.R.S.S.; g) por último, no perder de vista el contexto histórico y demás circunstancias que condicionan el análisis. Aún así será muy difícil llegar a una decisión concorde con todas las actitudes u opiniones. Intentar razonar y explicar cada una de esas pistas haría este trabajo interminable, además de alejarnos de su cometido...

   Cualquier ciudadano, al desencadenarse la actual invasión de Ucrania por Rusia, ha tenido que evocar, en lo referente a la dispar actitud de enviar o no armas al Gobierno ucraniano, los debates en el Parlamento alemán sobre la aprobación de los créditos económicos que financiaron la primera guerra mundial de 1914. La votación a su favor de las derechas arrastró a gran parte de la izquierda más potente alemana y europea, lo que facilitó, además del comienzo de la guerra, la ruptura en la izquierda socialista. Algo parecido puede estar pasando en nuestro Parlamento y en el Gobierno de coalición...

   Los ciudadanos españoles no dejarán de equiparar el golpe de Franco de 1936 contra la República y la ayuda prestada en la posterior guerra civil por los gobiernos nazi y fascista de Alemania e Italia, con la decisión de las democracias occidentales. Éstas, con el hipócrita pacto de no intervención, negaron todo tipo  de ayuda armamentística al Gobierno legítimo. La razón esgrimida era evitar una posible mundialización del conflicto armado que la irritación de Hitler podría ocasionar. El mismo Gobierno republicano, inicialmente y comulgando con tal argumento, negó repartir armas al pueblo. Ni se evitó la siguiente 2ª Guerra Mundial, ni las autoridades locales que mantuvieron no armar al pueblo, se libraron de ser fusilados por el ejército sublevado.

   Es casi imposible, por otra parte, no ver similitud entre la humillación sufrida por el pueblo alemán en el Tratado de Versalles,  de la que se aprovechó Hitler para  su subida al poder, envalentonándose para iniciar, vengativamente,  la 2ª Guerra, y la gestión vergonzante de occidente en el hundimiento del régimen soviético. No nos parece,, sin embargo, que sendos depresivos puedan justificar el genocidio causado por los líderes Hitler y Putin.

   Igualmente es imposible no comparar la guerra y el bombardeo de Irak por Bush con el brutal ataque que Putin en estos días está realizando contra Ucrania. Ambos fatídicos hechos carecen de un mínimo apoyo del Derecho Internacional. Precisamente, de la guerra contra Irak surgió grito del “No a la guerra” hace casi 20 años. Cualquier ciudadano pacifista, sin raros intereses y fanatismos económicos o ideológicos, seguirá siendo fiel a tan clamoroso grito. Incluso, tanto los que se oponen al envío de armas a los resistentes ucranianos, como los partidarios de armarlos. La cuestión es poder tomar a priori  una opción definitiva sobre un asunto en el que se entrecruzan  elementos de Derecho, de comportamiento institucional, de raciocinio frío y sentimientos calientes, etc. Ni siquiera los respectivos contextos históricos de uno y otro acontecimiento facilitan una opción definitiva. El elemento “eficacia”, en el sentido de contundencia que toda guerra conlleva, siempre cae de parte del vencedor, independiente de si la parte vencida haya sido ayudada o no. Así, y siempre a posteriori, es como podemos comprobar tal “eficacia”... Pero, con el armamento nuclear de que se dispone hoy día, podemos aseverar anticipadamente que, si a alguno de los contendientes se “se le va la olla”, y “toca el botón”, ni siquiera tendríamos la ocasión de poder comprobar la eficacia de la guerra para solucionar los conflictos humanos...

   Es cierto que todo pueblo atacado ilegalmente y al margen de las instituciones, tiene todo el legítimo derecho a defenderse e, incluso a que se le preste ayuda armada. La cuestión es saber si esa ayuda tendrá la utilidad deseada.  En abstracto, hay teorías para todos los gustos. Es fácil “estirar” el lenguaje, usando circunloquios, etc. para justificar cada una de las posibles opciones. La dificultad, como siempre, está en la práctica... Me gustaría ver a muchos de los que defienden la opción armamentística desde el cómodo sofá y de la acomodaticia lógica, si tendrían el valor de empuñar un fusil...   Lo que sí me parece deshonesto es convertir en enemigo a quien no piense como uno. Y así, los mismos de siempre están aprovechando para atacar al Gobierno de coalición por la divergencia de opinión en su seno, e, igualmente, dentro de Unidas Podemos. Hay que tener en cuenta que hasta un rato antes nuestro Presidente Sánchez defendía el no envío de armas al pueblo ucraniano, para, después, cambiar de opinión por presión de la OTAN y otros países...

   No es, pues, tan descabellada la opción de la Secretaria General de Podemos, junta a la de otros relevantes personajes nacionales e internacionales. Entre otras cosas, porque la negociación político-diplomática, con todo tipo de presión y de otras ayuda, no está reñida con, incluso, la ayuda armamentística, si ésta no supone el más mínimo riesgo de un daño mayor...

   Me atrevo a pensar que, si la OTAN no ataca a Rusia a pesar de su invasión de  Ucrania, no es porque esta Nación soberana no esté integrada en ella, sino por temor a que una actitud ofensiva contra la Rusia nuclear pueda hacer estallas una 3ª Guerra, en este caso nuclear... Esta institución militar defensiva no tuvo inconveniente, junto con la “pasividad” de la ONU, en inventarse una fórmula, que hipócritamente, “legitimara” el bombardeo y la guerra de EE.UU contra Irak.

   Me cuesta entender, además, que el principio pacifista del no a la guerra, caracterizador de la izquierda, sea un síndrome de un dogmatismo infantil, como algunos creen. No es correcto decir que este principio excluye al del legítimo derecho de defensa; y que un pacifista consecuente debe cambiar o anteponer el primero por el segundo cuando el Derecho y la Diplomacia lo autoricen o permitan… Tal actitud, además de utilizar la flexibilidad del lenguaje y dar vueltas en una legalidad abstracta, podría evidenciar un descarnado oportunismo...

   Por último, me gustaría insistir en la necesidad que la Unión Europea tiene de crear su propio organismo defensivo-militar. La tradicional lucha entre EE.UU y Rusia por el liderazgo mundial está siendo sustituida por una nueva rivalidad entre EE.UU.y China. A los intereses comerciales norteamericanos les viene muy bien desprenderse del Viejo Continente mientras sigan, no sólo comandando la OTAN, sino ampliarla integrando a los Países que, desaparecido el Pacto de Varsovia, aún no  pertenecen a aquella institución, como es el caso de Ucrania. La UE debiera esforzarse por salir de esta situación bélica cuanto antes, y en vez de seguir debilitándose en el tradicional pulso que EE.UU. mantiene con Rusia, debería interesarse en atraer a Rusia y al resto de Países del lado de acá de los Urales, que estuvieron en el radio de influencia de la desaparecida Unión Soviética. Los EE.UU saben que, más temprano que tarde, la actual tensión que mantiene con Rusia será sustituida por el enfrentamiento con China; de ahí su interés en debilitar a Rusia, expandiendo la OTAN hasta las mismas frontera del Estado que preside Putin. No es que defendamos su genocida acción contra Ucrania, ni mucho menos su ideología ultra. Pero, desde su punto de vista, vale considerar el derecho y la responsabilidad de defender a sus conciudadanos ante los misiles americanos que le amenazan “frente a su casa”.

   Estoy casi seguro que el Presidente ruso, haciendo alarde de su fuerza militar, no hubiera iniciado la guerra, si en vez de la hipócrita e interesada pasividad de EE.UU y su brazo armado, la OTAN, se hubieran avenido a negociar un gran espacio neutral y permanente entre ambos. Pero a los norteamericanos les conviene más los negocios que pueden hacer con una Europa dependiente de sus productos, y una Rusia débil, en pro  vencer de su contienda con China...

   Ahí lo dejo, no sin antes recomendar la lectura de dos excelentes artículos: No a la guerra casi 20 años después de Irak: pacifistas ortodoxos frente a partidarios de la legítima defensa, de Fernando Varela en infoLibre.es de 5-3-2022 y Europa vencida, de Sixto Jiménez en elDiario.es de 7-3-2022...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 8, Marzo, 2022     www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

 

jueves, 24 de febrero de 2022

AL GRITO DE ¡VIVAN LAS CAENAS! MUCHOS MADRILEÑOS APOYAN A AYUSO

 

   Es de esperar que no todos los madrileños que estos días se manifiestan ante la sede nacional del Partido Popular pidiendo la dimisión de su Presidente en apoyo de Isabel Díaz Ayuso no sean conscientes de lo que ese grito significa. Se puede simpatizar con la Presidenta madrileña e, incluso, comulgar con su ignorancia ideológica... Pero de ninguna forma, por la salud y bondad de la Democracia, esa simpatía puede significar aceptar la corrupción y la mentira. Quizá en un momento de ofuscación pasajera el fanatismo pueda conducir a ello; pero en el medio y largo plazo, es casi imposible la subsistencia de ambos vicios en una política que se presume sana. Pero nos tememos que ello no sea así a juzgar por el triste espectáculo que, en estos días, nos está ofreciendo el Partido Popular. Hasta su pírrica victoria en unas  injustificables elecciones autonómicas de Castilla-León, Pablo Casado alardeó ante su Junta Directiva del martes siguiente de la fortaleza y la unidad del partido para gobernar en solitario, sin tener que dar entrada a Vox en el Gobierno castellano-leonés. Su falso optimismo dista mucho del pesimismo realista de la Ejecutiva del lunes siguiente, 21-2-22, en la que se acordó convocar un Congreso extraordinario, cuya exigencia de voto de 3/4  partes del quorum hiciera más difícil su caída de la Presidencia. Casado, ilusamente, cree que en ese porcentaje estarán los estómagos agradecidos que le mantendrán en su puesto. Digo ilusamente, porque muchos de esos estómagos ya están, como ratas, abaldonando el barco que se hunde...

    Resulta vergonzoso para la política española la existencia tantos aduladores, que, en poco más de cinco meses hayan pasado de un acto de exaltación de su líder en la plaza de toros de Valencia al abandono del mismo, esperando que el siguiente les mantenga sus “canogías”. Me recuerda a los que exaltaban a Franco en la plaza de Oriente, que, de la noche a la mañana, se hicieron demócratas... Su falsedad está resurgiendo en la militancia de Vox  o en gran parte de los que se manifiestan, defendiendo a Día Ayuso...

     Que una elecciones autonómicas, ganadas en donde el PP gobierna hace más de 25 años provoque tal hecatombe en el principal partido de la Oposición, indica que algo huele a podrido. Siempre se ha dicho que en un sistema democrático-liberal la alternancia en el Gobierno es una característica supernormal de la misma. Yo diría que esta implosión del PP no obedece a ningún pirómano externo o causa fuera de lo normal; ni siquiera mantenerse en el poder por el poder, sino es porque tal poder se usara como tapadera de una larga historia de corrupción y de mentiras.

    Pablo Casado no esperaba que su delación de uno de los negocios de la Presidenta Díaz Ayuso  ocasionara tal destrozo en el partido, que supusiera su caída. Al darse cuenta de ello, cometo el grave error de anular el expediente a Ayuso a escaso tiempo de abrirlo.. A tal  nivel llega de corrupción en el ADN del PP. Ni siquiera la denuncia de un hecho cierto de corrupción evita convertir al denunciante en cómplice, pagando severamente el haber desobedecido la ley de la omertá existente en el partido. Ni siquiera la cúpula del partido está exenta de obedecer tan férrea norma... De gran preocupación para la Democracia y para los demócratas debe ser que la caída de Pablo Casado no obedezca a un incumplimiento de la Constitución, especialmente en lo tocante a renovar el Consejo General del Poder Judicial, a  haber engañado a los españoles en lo referente a sus másteres y currículo académico u a otras corruptelas habidas en su partido, sino por haber señalado una de ellas, incumpliendo el mandato de la mafia: “ley del silencio”, aunque éste obedeciera a una disputa infantil... 

    Se hubiera quedado sólo una rabieta infantil de Casado por no haber conseguido en Castilla-León lo que su amiga Ayuso consiguió en las elecciones a la Comunidad de Madrid, que le hubiera supuesto un pasito más en su camino a la Moncloa. Pero Casado se equivocó de objetivo, pues el adversario a batir no es la chamberilera y caprichosa amiga, sino el gurú  que, como jefe de su gabinete, le escribe los guiones, Miguel Ángel Rodríguez (MAR). Este moldeador de iconos quiere hacer de esta muñeca de cera lo que tiempo atrás hizo con Aznar: Presidenta del Gobierno de España.

   El seudoperiodista MAR ha conseguido desviar el foco de atención en el llamado “espionaje” de Génova-13 en vez de centrarlo en lo más importante: la corrupción, reconocida de alguna manera por la propia Ayudo, aceptando y declarando el hecho del cobro de comisiones de su hermano Tomás de la empresa Priviet Sportive, S.L., amigos de ambos, y que el mismo Casado reconoce como “testaferro”, y posible acto de tráfico de influencia en la entrevista que mantiene con Carlos Herrera en la Cope, origen de toda esta trifulca...

      Es importante señalar que sin la colaboración decisiva de los medios de comunicación, especialmente de la prensa escrita conservadora, todo este montaje de apoyo a Isabel Díaz Ayuso y la rápida caída su adversario-amigo no habría tenido lugar si la Comunidad Autónoma de Madrid y su Presidenta no tuvieran la manguera de regar con dinero público gran parte de la publicidad institucional, que supone la subsistencia de aquélla entre otros medios menos adeptos.

   Más vergonzoso aún es contemplar cómo la gran mayoría de diputados del PP, que ayer desorbitadamente jaleaban a su líder, hoy le despiden del Congreso con un simple aplauso de hipócrita cortesía. Claro, que no se podía esperar más del anodino y mentiroso discurso del Sr. Casado. En él lo único coherente con su comportamiento en el Hemiciclo ha sido recordarnos el 41 aniversario del ridículo “tejeretazo”, recordarnos que cuatro de los siete padres de la Constitución son de su tendencia ideológica, aunque olvidando que los  siete fundadores de su partido provenían del franquismo, su añoranza del bipartidismo, en el que se hubiera desenvuelto mejor, cuando habla de nuestra responsabilidad de ensanchar el espacio de la centralidad, que tanto el Partido Popular, como el Partido Socialista pudiéramos ganar en él. Porque de respeto a los compañeros, a las instituciones, nada de nada. Cuando ni siquiera en la terrible pandemia ha sido capaz de arrimar el hombro, difícilmente podremos construir todos juntos el futuro que nuestros hijos merecen...

   Y ¿qué decir del que con toda seguridad será el próximo presidente del Partido Popular? De entrada, que  el Sr. Feijóo ha sabido revertir para sus intereses este problema inesperado en su partido. Este gallego, que, como tal, no se sabe si sube o baja, se ha ganado la fama de ser “moderado” y “centrado”; pero, para mí, el hecho de que lleve tres legislaturas gobernando con mayorías absolutas, más que de moderado, le confiere un carácter de acomodaticio y de saber sortear las situaciones adversas. Por ello no tuvo inconveniente en hacer desaparecer de sus carteles electorales el logotipo del PP, cuando lo consideró no conveniente. Presume de no tener parlamentarios de Vox, disimulando que los tiene dentro de su partido. E igual que sus paisanos consideraron normal el contrabando, el ha tenido la habilidad de hacerles sentir como normal sus relaciones amistosas con narcotraficantes, etc., etc... Su carácter acomodaticio le lleva a rehuir la competición con otros compañeros que optan al mismo cargo. No debemos olvidar que fue designado por Fraga Iribarne a sucederle en la Presidencia de la Xunta. Tuvo la ocasión de competir con Casado en las primeras primarias del partido, de las que, sin duda, hubiera salido victorioso, pero con hipócrita humildad, prefirió su tierra para no crearse adversarios. Ahora que cree tenerlo más fácil, dada la debilidad de Casado, apenas puede disimular ser el “muñidor” de revertir en propio provecho las bochornosas circunstancias de debilidad del que, otrora, pudo ser su contrincante. Pero aún reconociendo la debilidad actual de Casado, no ha dudado en exigirle su dimisión y su no presentación en el próximo congreso extraordinario, del que saldrá elegido, como él ha preferido siempre: en olor de multitudes. Feijóo, bien entrada la madrugada de hoy en el “conclave”  de Génova 13, no retiró sus condiciones hasta estar seguro de que  el Paráclito Espíritu Santo convenciera los “cardenales”/barones de las mísmas, y salir elegido “papa” por aclamación, aunque transigiera con el sabio consejo de alguien de su entorno, de que dicha aclamación tuviera la apariencia  de democrática...

   ¿Está seguro Alberto Feijóo de que su traslado a Madrid y su asunción de la responsabilidad nacional le compensarán del abandono de su plácido gobierno de la Xunta? Y no pongo en duda su experiencia como gobernante. Pero me temo que, a la primera, la victimaria Ayuso (MAR) le ganará la partida. Ya sabemos que las relaciones amistosas, ni si quiera las que surgen de militar en el mismo partido, tienen significancia en la política. Son los principios éticos en que se basan las actuaciones políticas, las que distancian a los agentes políticos. Y tengo muy fundadas dudas de que los principios y las políticas, fijándonos, para terminar, sólo en lo que respecta a Vox, haya mucha coincidencia entre Díaz Ayuso y Alberto Feijóo... Claro que de la nueva experiencia del gallego pueden surgir nuevas sorpresas...

 

 

   Manuel Vaga Marín. Madrid, 24, Febrero, 2022     www.solicitoopinar.blogspot.com.es