viernes, 21 de enero de 2022

EL CUIDADO DE LOS MAYORES, UN PILAR FUNDAMENTAL DEL ESTADO DE BIENESTAR

   Por Abril de 2021 ya me interesé y escribí sobre el tema. Mi intención fue divulgar un trabajo del profesor Vicent Navarro (Público.es de 6-4-21), así como una especie de informe-editorial  y otros artículos aparecidos por aquellas fechas en infoLibre.es. Con idéntica intención insisto en ello, esta vez inspirado por el interesante artículo, Las cuidadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio, escrito por Carmen G. de la Cueva y publicado en elDiario.es de 18 de Enero de 2022.

   Se han venido considerando pilares básicos del Estado de bienestar el acceso universal a la Sanidad y a la Educación públicas, así como el derecho  a una pensión  de jubilación digna. Hoy, con la ampliación al sector de los llamados “Servicios sociales”, muchos lo llaman Cuarto pilar. Por su actualidad, destacaremos los servicios que afectan a las personas con dependencia, En este trabajo debemos hacer hincapié, solamente, a las escuelas (Guarderías) de la primera infancia (0-3 años), destacando lo que ello supone para la independencia de la mujer y la “conciliación” del trabajo con la vida familiar. Este asunto merece todo un artículo. En el que el lector tiene delante, destacaré el “cuidado a domicilio”  (Servicio de Ayuda a Domicilio, SAD) de los mayores, espacialmente, los que viven solos.

   Y lo primero que destacaré, obviando estadísticas, es la escasez de personal subalterno y el déficit de formación profesional del mismos, debido, quizá, a la precariedad laboral  y económica que padece. Tradicionalmente estos servicios se han caracterizados, por su perfil y por las instituciones que los prestaban, de filantrópicos o caritativos. Una de las cosas que la pandemia ha puesto de manifiesto al mismo tiempo son la precariedad y la necesidad de tales servicios. . Y, debido a esa precariedad y necesidad, dicho sector se ha convertido en un “nicho” de empleo y beneficios, al que acuden empresas privadas cual gato al olor de las sardinas. Como ocurre en otros  sectores laborales o productivos, no tengo inconveniente alguno en aceptar la introducción en estos quehaceres de la iniciativa privada. De hecho, las ONGs que a ello se dedican, siendo entidades privadas, ponen por delante del lucro el buen servicio a las personas. Pero difícilmente puede subsistir en el mediano y largo plazo un servicio profesionalizado a base de voluntariado, sin que el Estado lo financie o subvencione con la participación, si pueden, de los receptores de este servicio. A lo que sí me opongo es a que sean empresas privadas, que, per se, procuran el beneficio antes que un óptimo servicio,  sean las concesionarias casi exclusivas de los Ayuntamientos, que, como instituciones públicas más cercanas a los recipiendarios, son los que debieran gestionan estas prestaciones. ¿Quiero decir con ello que, tanto las empresas concesionarias, como sus trabajadores, tengan el rango de funcionarios? En absoluto. Lo que deseo expresar es que, como en otros servicios públicos municipales, por ejemplo la recogida de basura o el transporte, no debe primar el beneficio empresarial por encima de las pérdidas. Para enjugarlas están los impuestos. La experiencia y la lógica demuestran que si de una asignación fija en lo presupuestado para estos menesteres hay que restar los altos sueldos de personal directivo y el reparto de beneficios entre accionistas, la deducción es bastante clara: el servicio no es óptimo, el personal que lo presta no está dignamente considerado y laboralmente mal retribuido, o ambas cosas a la vez...

   En una sociedad patriarcal y antes de que el sistema capitalista tirara de la mano de obra femenina, eran las mujeres quienes cargaban con el cuidado de los mayores en casa. La necesidad de cuidados ha existido siempre. Pero en una  sociedad cada vez más individualista y envejecida, se hace más evidente esta necesidad. La Ley de la dependencia, de alguna manera empezó a profesionalizar la figura del cuidador hasta entonces ejercido por las amas de casa. No obstante, ni la  pandemia del COVI-19 ha podido resolver satisfactoriamente este gran problema social y humano, puesto que los Ayuntamientos suelen ofrecer estos trabajos a empresas licitadoras privadas, que no tienen el más mínimo escrúpulo en ofrecer estos quehaceres a migrantes, madres solteras o víctimas de algún tipo de violencia, cuya situación les obliga a aceptar este tipo de trabajo muy precario. Sueldos rozando el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), contratos temporales muy reducidos, etc., etc.

   Yo mismo soy prestatario del SAD del Ayuntamiento de Madrid. Sufridor de los defectos que vengo criticando. En el poco tiempo que puedo cruzar algunas palabras con las diferentes señoras que me atienden, me dan razón más que suficiente para contestar a la pregunta que ni la madre, ni sus compañeras, de la articulista arriba citada, sabían contestar; pero que ella, como yo, sí la podemos responder: ¿adónde va a parar todo ese dinero? (Se refiere a los fondos que los Ayuntamientos disponen a tal fin). La respuesta –dice la articulista- parece sencilla: a la empresa privada. Cuidar es un negocio, sobre todo, para las grandes empresas privadas como, por ejemplo, Clece que pertenece a Florentino Pérez y gestiona la ayuda a domicilio en cientos de municipios de todo el territorio nacional (ibídem).

   Con esos fondos, en lugar de crear empresas públicas bien controladas y formadas al efecto de una prestación óptima del servicio, muchos Ayuntamientos prefieren ceder estos servicios a empresas privadas, generalmente de “amiguetes”, que no tienen escrúpulos en contratar, a su vez, en pésimas condiciones a personas necesitadas.

   Y, para no extenderme más, haré de portavoz de este grupo de profesionales, utilizando las mismas palabras con las que Carmen G. de la Cueva termina su artículo.

Sus peticiones son muy concretas: reconocimiento de enfermedades profesionales, evaluación de riesgos laborales y reducción de la edad de jubilación. Y si se priorizara la remunicipalización sobre la privatización en los ayuntamientos, no sólo se convertiría en un trabajo más justo, sino que estaríamos hablando de corresponsabilidad social.

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 20 Enero, 2022    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

  

     

 

jueves, 13 de enero de 2022

EEL PRESIDENTE SÁNCHEZ PREFIERE SIMPATIZAR CON PP Y VOX QUE DEFENDER A GARZÓN

 

      A primeros de Año “colgué” en mi blog, luego publicado en infoLibre.es el día ocho, un artículo, en el que pretendía, entre otras cosas, diferenciar el bulo y la mentira de la opinión o la diversa visión sobre una misma realidad. No pensaba volver sobre el mismo manido tema. Pero el bulo y la mentira que se ha montado contra el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, me ha obligado a salir en su defensa. En la entrevista al Ministro en el rotativo inglés The Guardian (26-12-21), se declaró a favor del modelo de  ganadería extensiva por estar éste más en consonancia con la ecología y el medio ambiente. Para Garzón, al contrario, el modelo de ganadería intensiva, que se produce en las “macrogranjas”, supone un gran impacto sobre el sistema ecológico. Para el Ministro de Consumo las macrogranjas no pueden ser consideradas como una sostenible forma de criar ganados para carne, ya que, dado el maltrato infligido a los animales y la enorme cantidad de productos farmacéuticos y químicos que se le suministran para su engorde rápido, la carne producida no puede ser de óptima calidad. En estas condiciones de hacinamiento animal en grandes naves, y de atiborramiento de productos químicos, no es raro que las heces fecales contaminen el subsuelo de nitratos y contaminen la atmósfera enormes emisiones de amoniaco. Sugiero leer el informe, España incumple sus propios límites de emisión de amoniaco desde hace 10 años por el “boom” de las macrogranjas de 10-1.22, publicado en elDiario.es.  

   El hecho real es la cría y engorde  de animales para vender su carne. Sobre este hecho se pueden tener distinta opiniones, todas legítimas, sobre su bondad. La del Ministro es una entre otras que la experiencia y la Ciencia decidirá cuál es más acorde con la Verdad.  Lo ilegítimo desde el punto de vista lógico, e inmoral, desde el punto de vista ético-político, es sustituir una verdad, por muy parcial que ésta sea, por una mentira, una no-verdad, o un bulo, buscando un rédito electoral. Esta tergiversación o manipulación de un hecho real es lo que, por desgracia, se viene repitiendo últimamente.

   Las declaraciones de Garzón pasaron desapercibidas hasta que unas semanas después fueron intencionalmente mal interpretadas por el candidato del Partido Popular, sr.  Mañueco, como arma arrojadiza en su precampaña electoral en Castilla y León. Pero lo más triste del caso es que, ¡cómo no!, los Presidentes autonómicos de Aragón y de Castilla-La Mancha, Javier Lambán y Emiliano García-Page, respectivamente, se “engancharon”, creo que sin cotejar lo que Garzón había dicho, al carro de la derechona, sin tener en cuenta que atacaban a su propio partido (¿Psoe?) en el Gobierno de la Nación gracias a la coalición con Unidas-Podemos. Su animadversión contra UP les ciega tanto, que se oponen a los proyectos que sus respectivas Consejerías tienen previstos para sus Comunidades, eminentemente agrícolas-ganaderas.

   La Ministra portavoz, Isabel Rodríguez, intentando “escurrir el bulto”, irresponsablemente, se sale por la tangente diciendo que su colega había hablado a título personal. De lo dicho por la Ministra Margarita Robles, mejor no hablar; los militares le tienen “comido el coco”.

   Y llegamos a las declaraciones a La Ser del propio Presidente Sánchez o sus palabras del viernes siete en Palencia en apoyo de su candidato Luis Tudanca. Pedro, en vez de salir en clara defensa de su Ministro, hizo lo que mejor sabe hacer: “echar balones fuera”. Algo similar, aunque más chulesco, con lo del chuletón al punto, respondió al Ministro de Consumo cuando éste aconsejaba comer menos carne roja... Como si Alberto Garzón hubiera dicho lo contrario, defendió la extraordinaria calidad del sector cárnico de nuestro país. Si tacha de polémicas las declaraciones de Garzón y de no compadecerse con los esfuerzos del Gobierno en conseguir los máximos estándares de la normativa española y europea y de no resaltar la transformación que está suponiendo para el sector porcino el Decreto de 22020; si en el fondo coincide con el Ministro, sabedor de lo que hace el Gobierno, ¿a qué o a quiénes teme el Presidente para no ponerse clara y enérgicamente de parte de su Ministro de Consumo?...  Es de sospechar que al Presidente el Ministro comunista le quita el sueño...

   Semejante conducta ha mantenido el Ministro de Agricultura, Luis Planas, que, después de estar callado varios días, le han obligado a desplegar una apretada agenda de entrevistas y declaraciones contra su compañero de Consumo, como si Planas tuviera toda la responsabilidad del sector agroalimentario...

   Ha sido la Vicepresidenta Yolanda Díaz, quien en su estilo suave ha rogado al Presidente que cuidemos la coalición y seamos cuidadosos con nuestras palabras... Más contundente ha sido la Vicepresidenta en defensa de su compañero diciendo que El ministro lo que ha hecho sencillamente es corroborar lo que el Gobierno está defendiendo en sus documentos, que como saben son públicos... Creo que los gobiernos hablan con sus documentos, y creo que es muy conocida la posición del Gobierno de España con los retos de los objetivos 2030 y los objetivos europeos... Nuestras propuestas son claras: apostamos por una ganadería extensiva y sostenible...

   Lo penoso del Psoe no es ya que sus Ministros y “barones”, hipócritamente, contradigan sus políticas, sino que en pro de conseguir unos cuantos votos hayan seguido el ruido del PP, Vox y C´s y, como estos, hayan asumido los bulos y las mentira inventados por los lobbys de la industria intensiva y de las macrogranjas. Sólo por atacar a Alberto Garzón, sin pensar que esos ataques afectan al Gobierno de coalición. Claro que también podemos sospechar si estos del Psoe no están proyectando otras alianzas... Ya lo intentaron con Ciudadanos, incluso, con PP... Pero Pedrito Sánchez no escarmienta...

   En fin, que, como dice Jaume Asens, presidente del grupo parlamentario Unidas Podemos, el Presidente está más preocupado en perder votos en Castilla y León que en defender a los ganaderos frente a las macrogranjas...

   Es tal el poder y la facilidad de liar y de expandir bulos y mentiras con que cuentan sus inventores, que son capaces subvertir los intereses de los propios ganaderos. Es curioso según público.es, que David Tejerina, presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Palencia, que se manifestaba pidiendo la dimisión de Garzón en un acto de P. Sánchez en apoyo  de su candidato, Tudanco,. En dicha manifestación el sr. Tejerina ante los micrófonos de La Sexta decía: Pedimos al señor ministro que esté callado....Ahí tiene el BOE, que ponga el BOE en funcionamiento y que regule el tema de las macrogranjas, que nosotros estaríamos con él en ese tema... Deduzca el lector...

   Para no alargar, citaré por último las declaraciones de Arsenio Rodríguez, ganadero extensivo, copropietario de Arbas Ganadería Ecológica, y presidente de la Asociación de Ganaderos de Montaña de León. Dice el Sr. Arsenio: las declaraciones del ministro no dicen nada que no sea verdad, pero el sector está muy enfadado... Somos un sector donde nos enseñan un señuelo delante, y embestimos a veces sin pensar muy bien por qué empezó esta discusión.

   Este problema agrícola-ganadero no es exclusivo de España o de sus Ministerios respectivos. El propio Comisario de Agricultura de la Unión Europea, el polaco Janusz Wojciechowski ha declarado en estos días que uno de los objetivos más importantes de la Política Agraria Común es apoyar a las pequeñas y medianas explotaciones... Existe un problema con la agricultura a gran escala, especialmente en sectores de la producción animal...

   Juzgue el lector si las anteriores palabras del Comisario europeo no están en línea con las pronunciadas por el Ministro Grazón: Mi posición sobre las macrogranjas será la línea de trabajo de todos los países occidentales.(Entrevista hecha por Daniel Basteiro, publicada en su periódico digital infoLibre  el 11-1-2022).

   Para terminar, tengo que decir que la actitud de todos Gobiernos de España de convertir esta bella Nación en el “patio trastero” de Europa no es nueva. Ya empezó en los tiempos de Felipe González con el desmontaje de la industria española a favor de la alemana; continuó con Rajoy ofreciendo playa y “chiringuitos”, y, actualmente, pretendiendo poblar  la España vaciada con pestilentes “cochineras” de animales maltratados...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 13 Enero, 2022   www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

domingo, 2 de enero de 2022

NO ES LO MISMO LA OPINIÓN QUE LA MENTIRA O EL “BULO”

 

   La periodista Olga Rodríguez en su interesante artículo de elDiario.es (El poder de la palabra, de 28-12-21) escribe: Relativizar la verdad para convertirla en algo equivalente a la opinión es algo muy de nuestro tiempo... De su contexto se deduce que no es cierto lo que afirma literalmente. Igual que otros honestos periodistas, Olga lucha por desvelar la verdad que los hechos ocultan, y distinguirla de la opinión, que, legítimamente, cada cual pueda tener sobre aquéllos. Opinión que no autoriza a faltar a la realidad de los mismos, ni mucho menos sustituirlos por otros inventados intencionalmente, como los “bulos”, cuya facilidad de repetición, ofrecida por “redes” y “medios”, hace que para muchos se conviertan en verdades. A esta confusión entre verdad y bulos, creo, va referida la crítica frase citada de Olga.

   Se suele decir que  la Verdad es una y absoluta en sí; pero puede ser observada desde diferentes perspectivas. Ello hace que, a la vez, sea poliédrica, y que la misma pueda ser contemplada desde diferentes opiniones. Por ello en toda la Historia de la Filosofía pensadores de diferentes tendencias filosóficas se han devanado los sesos en  la búsqueda de una definición exacta y definitiva de la Verdad, sin conseguirlo. Desde Parménides de Elea (s. VI a.C.) hasta nuestros días.

    Y, como la periodista Olga Rodríguez no se ha propuesto darnos una conferencia filosófica sobre el tema, yo tampoco voy a elaborar una disertación sobre el mismo. Pero como la forma más interesante en que tanto el Ser, como su Verdad real se manifiestan, es a través de las palabras, no está, pues, demás hacer una pequeña incursión en la Sofística, dada la importancia que sus pensadores más representativos (Protágoras de Abdera, Georgias e Hipias) le dieron al “verbo”. Hasta el mismísimo Platón intitula con sus nombres algunos de sus Diálogos.

    Además, y en eso lleva razón Olga, el desinterés que los sofistas muestran por la Verdad y el Ser como entes objetivos y absolutos, coincide con el intencionado interés manifestado por ciertas élites, con la ayuda de los modernos medios de comunicación. Para el pensador de hoy no es que no exista una verdad absoluta y universal, sino que para el hombre actual, como para el sofista, esa búsqueda sólo debe tener un interés práctico. Pero esto no es lo malo. Lo  peor es confundir la opinión con el bulo y la mentira. No está mal que, como el pensamiento sofista, la preocupación actual tenga al hombre como centro. El hombre es la medida de todas las cosas. El relativismo y el escepticismo son primordiales. Y su interés por el hombre se convierte en un individualismo egoísta que terminará por no reconocer siquiera una ley natural que obligue más allá de los intereses subjetivos.

   Si cien años antes el interés de los pensadores se centraba en el “mundo”. De hecho los filósofos de entonces escribieron sobre la Naturaleza (lo óntico), los pensadores de la Sofística, pusieron su interés principal en el hombre y en la introducción de nuevos valores, especialmente los que le capacitan para la Política. Estamos en la época de Pericles. Se necesitan hombres preparados que destaquen en la vida pública. De ahí la importancia que le dan a la palabra (opinión), como medio de enorme influencia en aquélla. La palabra se convertirá en un medio de persuasión. El arte de persuadir es la verdadera virtud del sofista. Para Protágoras –uno de los representantes de esta tendencia- esta persuasión consiste en convertir los argumentos más sólidos y fuertes en los más débiles. La persuasión, pues, ya no se pone al servicio de la verdad, sino como un veneno embelesante al servicio de “nuestra” visión de los hechos, de nuestra opinión de los mismos. Ya no es el interés por la verdad objetiva, sino un interés subjetivo y, en cierta forma, amañado. Es Platón el que los desprestigiará diciendo que la Retórica y Dialéctica sofistica son retruécanos de palabras y fantasmagoría.

   No es, por tanto, nefasto tener opinión sobre todo lo que nos ocurre alrededor, lo nefasto es caer en un absoluto relativismo egoísta e interesado que nos aparte tanto de la verdad real, que, incluso, ese egoísmo relativista nos haga perder de vista el dato científico, dando prioridad a un erróneo concepto de libertad. Es esta idea errónea de libertad infinita, la que como señala Olga, nos lleva a decir que estoy escribiendo en una nave espacial, y no mediante un ordenador o una Hispano Olivetti.

   Igual que son las palabras las que, de alguna manera, dan existencia a las cosas, es el relato lo que llega a construir un suceso real. Ambos elementos configuran tanto la realidad individual como la social. Una comunidad humana no se configura como sociedad si no tiene una historia detrás. Y esa historia muchas veces, la mayoría, está constituida por relatos míticos y leyendas. Sin embargo, la veracidad de la misma no decae si se sabe distinguir la verdad narrada o relatada de los mecanismos literarios utilizados. Lo mentiroso e hipócrita es confundir adrede la realidad con el mito o relato en la que ésta viene envuelta. Es la manipulación con la que los poderes fácticos intentan, consiguiéndolo a veces, “arrimar el ascua a su sardina”, para imponer sus propios intereses. Pero estoy con Olga y otros honestos periodistas en que, contra esa actitud hipócrita, siempre podremos rebelarnos y denunciarla, y mover la lengua de otra manera...

   Y quiero terminar este escrito como Olga acaba el suyo: seguiremos disponiendo de la facultad de defender la decencia, de entonar un grito de auxilio, de señalar la injusticia, de nombrar la esperanza, de reivindicar la memoria, de no pervertir las palabras, de preservar la verdad...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 1 Enero 2022     www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

  

 

 

 

martes, 14 de diciembre de 2021

EL CAPITALISMO HACE EGOISTA Y ESTÚPIDO AL HOMO SAPIENS

 

   Si aún cabía alguna duda, la pandemia del Covid-19 lo ha puesto de manifiesto. Con este aserto no nos  estamos refiriendo, que también, al origen de la misma, sino especialmente al control, si no al dominio, del coronavirus y sus mórbidas consecuencias. El saber humano y la Ciencia rápidamente encontraron el arma resolutiva: la vacuna. Como en otros grandes inventos, fueron los poderes públicos con el dinero de todos los contribuyentes los primeros que, ávidamente, invirtieron en la investigación al encuentro del “milagroso” antídoto, cuyo hallazgo antes de lo esperado, supuso un gran regocijo y una enorme esperanza para la sufriente humanidad.

   Hasta aquí, todo normal. Es a partir de la viabilidad del medicamento y desde la perspectiva que éste abre en la obtención de grandes beneficios, cuando el sistema capitalista, que todo lo convierte en mercancía, privadamente se lanza a la conquista de aquéllos. Lógicamente, es la industria farmacéutica quien posee los medios adecuados para la consecución de este magno “pastel”. Según datos facilitados por organizaciones defensoras de los derechos humanos (People´s Vaccine Alliance), el oligopolio formado por Moderna, BioNtech y Pfizer se han repartido 26.000 millones de dólares en los primeros seis meses de 2021. Hay que decir que como tales empresas pagan al fisco entre el 7 y el 15%, cuando no usan su poder para evadir impuestos en “paraísos fiscales”.

   Como la experiencia ha demostrado, la gran industria farmacéutica ha logrado elaborar las suficientes dosis de vacunas para inocular a toda la humanidad; y que, como vienen manifestando infinidad de científicos y exigiendo instituciones públicas y privadas, esta enfermedad global sólo tiene curación en el corto y mediano plazo, si la distribución del milagroso antídoto se hiciera globalmente. Es decir; si de manera solidaria y a la vez, se inmunizara a todos los posibles contagiados sin distinción de países pobres o ricos. No hacerlo así, como estamos viendo, es darle ventaja al virus para mutar y, en olas sucesivas, seguir expandiéndose y contagiando. Pero, ¡claro!, actuar de esta manera lógica y solidaria, en este tema, como en otros, atenta contra uno de los pilares básicos del sistema capitalista salvaje en que vivimos. ¿Cómo va a desaprovechar el sistema la gran oportunidad de recaudar los inmensos beneficios que la pandemia le ofrece? Mientras el virus siga entre nosotros irá mutando, creando nuevos nichos que mantendrán e, incluso, aumentarán las ganancias de la industria farmacéutica, digna representante del egoísmo capitalista. Demás están las peticiones que muchas instituciones y Estados han cursado para que, al menos mientras la pandemia no esté controlada globalmente, se cedan las patentes para que los países que puedan fabricar las vacunas lo hagan, y que los países ricos distribuyan las dosis solidariamente antes de su caducidad y consecuente desperdicio.

   Tenemos claro que la tesis que apoyamos y defendemos supone un gran revulsivo para  el sistema actual monopolístico con que se administran las patentes. Las empresas investigadoras, hipócritamente, alegarán el gasto que les supone investigar, olvidando la inicial ayuda pública. Insistirán en la falta de estructuras adecuadas en los países del tercer mundo... En esas estamos desde hace mucho tiempo, sin siquiera reconocer el saqueo de materias primas que los países ricos siguen haciendo a los países pobres. Si encima de esquilmarles las materias primas, no se les ayuda a que ellos mismos sepan utilizarlas, jamás saldrán de tan pésima situación. Y así ocurre que en Continentes como el africano se sigan reproduciendo epidemias erradicadas o controladas en regiones con Estados ricos.

   En definitiva, la COVID-19 ha puesto de manifiesto que el sistema capitalista ha optado, y lo seguirá haciendo, por el beneficio de unos pocos contra el bienestar y la salud de la población mundial. El homo sapiens, siendo capaz de hallar la vacuna que protegería a la humanidad contra el virus de forma rápida y eficaz, ha optado por la insolidaria estupidez de no ceder sus conocimientos y derechos de patente ante el montante de beneficios previstos. Tal decisión en absoluto es novedosa. El capitalismo siempre busca directamente el enriquecimiento propio, y después, indirectamente, el aprovechamiento de los demás. O, dicho sarcásticamente: de ese aprovechamiento indirecto obtiene su propio enriquecimiento. En necesidades básicas como es la salud, es vergonzoso tener que reconoceré que los más pingües beneficios los obtiene la industria farmacéutica de las enfermedades crónicas padecidas por los humanos...

  Por otra parte, dada la globalidad de la enfermedad pandémica, poder fabricar la vacuna y controlar su distribución global, puede convertirse, en manos del capitalismo, en una herramienta más, semejante  a la posesión del petróleo o la bomba atómica, que condicione y empodere aún más las relaciones geoestratégicas de los países ricos entre sí, y de éstos con los países de rentas más débiles.

   Como ocurrió con motivo de otras catástrofes bélicas, económicas o sanitarias se crearon instituciones internacionales (ONU, CECA, UE, OMS,  etc…) que, al menos, pudieron aminorar sus perversas consecuencias. Hoy se ha creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) una especie de “almacén” al que pueden aportar vacunas, filantrópica y voluntariamente, los países acaparadores, desde el cual, y con el control de éstos, distribuirlas a los países pobres. Esa es la filosofía de la plataforma  COVAX para hacer posible a nivel global la vacunación en los países de renta baja. Pero el padre de la criatura no deja de clamar contra su cicatería en el cumplimiento de su propósito. De los 6,5 billones de dosis, hasta el presente los países latinoamericanos sólo han accedido a ellos el 11%, y el continente africano a un eximio 4%. Pero este tema sería objeto de otra reflexión. Por ahora me conformaré con sugerir al lector la lectura del interesante artículo, que, con el título Vacunas: cuando los seres humanos ganamos la guerra invisible, la periodista Graziella Almendral publica en infoLibre.es de 11-12-21.

   Por mi parte, aquí lo dejo por ahora...

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 14, Dicbre. 2021    www.solicitoopinar.blogspot.com.es

 

 

martes, 30 de noviembre de 2021

LA MUTACIÓN “AYUSINA” DEL COVID-19 AFECTA A LA SALUD DE LOS MADRILEÑOS


   Aunque la política restrictiva y privatizadora del PP respecto de la Sanidad no es nueva en la Comunidad de Madrid, uno no tiene más remedio que “llevarse las manos a la cabeza” escandalizado por la noticia que Fátima Caballero detalla en su columna de elDiario.es de 27 de Noviembre: Ayuso planea despedir a 690 médicos con las listas de espera en máximos históricos. Es, más o menos, el 10% de los 7.000 trabajadores de la sanidad pública, cuyo despido ya ha sido anunciado para principios del año 2022 por la Consejería de Sanidad a las diferentes unidades hospitalarias de la Comunidad madrileña. Esos profesionales que serán despedidos el uno de Enero próximo supone el 65% de los más de 11000 se acogieron y firmaron en Marzo de 2020 un contrato Covid, aunque la mayoría ya trabajaban con diferentes contratos en el Servicio de Salud de la Comunidad. La razón que, según Fátima Caballero, alegó la dirección de recursos humanos a la mesa sindical del sector es que no hay capacidad presupuestaria propia para financiar esos puestos de trabajo, que en el último año y medio han sido sufragados por los fondos que el Gobierno central ha venido transfiriendo a la Comunidad de Madrid. Mientras, la Presidenta Ayuso alardea de bajar impuesto, y en lo presupuestado para 2022 recoge una merma de 178 millones de euros respecto a lo ejecutado en 2019, año previo a la pandemia, Isabel Díaz Ayuso, sigue prefiriendo dejar de recaudar para las arcas comunitarias, de la que se benefician los madrileños, 334 millones de euros anuales para que las clases pudientes se los puedan gastar en cerveza y jaranas, servida posiblemente por titulados sanitarios echados al paro.

   Pero muy a pesar de que las reclamaciones y protestas de los sanitarios se multiplican por su injusta situación humana, laboral y profesional, las listas de espera continúan disparándose ad infinitum, y la curva de contagios del “bichito” sube en toda las regiones a pesar del alto porcentaje de vacunados. Cuando sepamos más de la variante africana, ómicron, que tanto preocupa a Organización Mundial de la Salud, hablaremos de tal mutación vírica, cuyas intenciones amenazan con “aguar” las Navidades...

   Frente al aumento de contagios y la aparición de nuevas mutaciones  del  coronavirus, que amenaza con una nueva saturación hospitalaria y con alejar la salida de la pandemia, no está de más exigir la primacía de la Salud sobre la Economía. Es preciso optar por la solidaridad, aunque sólo sea por intereses individuales y egoístas. Hay que exigir a los países ricos que por mucho dinero que se gasten en vacunar a sus ciudadanos, será dinero malgastado mientras no se inmunice a los países pobres aunque sea con las vacunas sobrantes. En un mundo global la salida de la pandemia, también tiene que ser globalizada: ¡o nos salvamos todos, o todos pereceremos! Sabemos que mientras los Estados ricos financien los enormes beneficios de la industria farmacéutica, mirando con indiferencia las miles de muertes de ciudadanos  en los Estados pobre, aquéllos sólo mostrarán su connivencia, torpe y estúpida, con una de las industrias más representativas del sistema capitalista. Pero el Estado debe asumir de una puta vez que en situaciones de riesgo como la que está revelando la pandemia, su principal razón de ser es procurar el bien común, y no el bienestar de unos pocos...

   Si partimos, pues, de la premisa de la prevalencia de la Salud sobre la Economía, al ciudadano medio y no fanatizado, los recortes en la Sanidad pública ha de resultarle una aberración tal, que a la hora de votar debería repensar muy mucho el sentido de su voto...  

   Los madrileños sabemos –y de recordárnoslo se encarga la articulista que glosamos- que la Comunidad de Madrid es la que destina menos porcentaje de su PIB al gasto sanitario: un 3,7% en el ejercicio de 2019, dos puntos menos que la media nacional (5,6%) del mismo año. Sin embargo,  y a pesar de que la Presidenta Díaz Ayuso prometió en su campaña electoral del las elecciones de 4 de mayo reducir las listas de esperas médicas a la mitad, lo cierto es que éstas, según resumen de la articulista, han aumentado 3.500% desde que comenzó la pandemia. Una mentira más de las muchas a las que nos tiene acostumbrado la Presidenta Ayuso, que contrasta con su propósito de echar del sistema al personal sanitario arriba indicado.

     Estas actuaciones respecto de lo público, como la Sanidad o la Educación y otros servicios, nos llevan al convencimiento de que el proyecto de gobierno del PP consiste en un trasvasar los servicios públicos y el consecuente desmantelamiento de los mismos a favor de las empresas privadas. No es que, por principio, estemos en contra de la gestión privada; pero en sectores como los citados, el Estado debe mantener su hegemonía y control riguroso de los cedidos, sobre todo si son financiados con el dinero de los contribuyentes. Habrá una minoría que pueda financiar sus necesidades privadamente; pero para, la gran mayoría de los ciudadanos tal privatización sería lamentable, además de muy onerosa y de muy difícil ejecución. El atasco que, debido a esos recortes presupuestarios, se está produciendo en la Sanidad pública, no hace más  que aumentar las colas de los ciudadanos en sus citas con las clínicas y médicos privados. Quienes salen mejor parados son la Cías de Seguros, que no dejan de publicitarse contratar pólizas de salud. Mientras tanto, el deterioro del servicio sanitario,  como estamos constatando, se está produciendo en ambos sistemas.

   Ante una imaginable situación de caos sanitario que conllevaría locura y desesperanza en la población enferma o necesitada de cuidados, ¿qué haría el Estado o el Gobierno de turno? ¿Se cruzaría de brazos por respetar “formalmente” las competencias cedidas a las Comunidades Autónomas, cuyos gobiernos provocaran tal confusión y caos a los ciudadanos?

   Para cualquier otra cuestión de menor importancia desde el punto social y político, como, p.ej.: el tema de la inmersión lingüística en Cataluña, las derechas, incluso malinterpretando las Sentencias judiciales, están prontas a poner en práctica el famoso artículo 155 de la Carta Magna. Y yo me pregunto, para terminar, ¿estaría la misma derecha dispuesta a exigir con la misma urgencia la aplicación del fatídico artículo al desgobierno de la Comunidad de Madrid? ... ¿...?

 

 

   Manuel Vega Marín. Madrid, 30 Novbre. 2021   www.solicitoopinar.blogspot.com.es