lunes, 12 de enero de 2026

DONALD TRUMP ESTÁ CONVIRTIENDO EE.UU. EN UNA REPÚBLICA TERCERMUNDISTA


 

    Porque ¿Qué es una república “bananera” sino aquélla donde no se respetan las normas más elementales, los derechos humanos, donde el autócrata de turno no respeta la separación de poderes, el ejército funciona como policía, etc., etc.?

    Ahora que Groenlandia, país de la OTAN, está amenazada por el loco de Trump, ¿qué sería de EE.UU sin las bases militares instaladas en Europa y fuera de la Alianza Atlántica? Lo que hoy consideramos “fuerza militar”, ipso facto, sencillamente dejaría de serlo. Y no sería mala idea que los dirigentes de la UE “amenazaran” a EE.UU.  con echarlos de la OTAN. Pero estoy convencido de que los actuales no lo harán, aunque Trump tomara militarmente la gran y estratégica isla danesa. Ni la UE y sus dirigente, Kaja Kallas, Úrsula von der Leyen, ni, por supuesto, el “lamebotas” Mark Rutte, secretario general de la OTAN, han hecho siquiera una declaración, condenando los abusos de EE.UU. Solamente el Gobierno español, junto con otros países hispanos se han atrevido a ello. Y son muchas y variadas las acciones que Europa puede hacer para pararle los pies a Trump antes de que sea tarde. De entretantas, sólo citaré algunas: negarse a cumplir el compromiso que en julio hizo la presidenta de la Comisión en Escocia de comprar energía por un valor de 750.000mil millones y otros 600.000 mil millones en inversiones varias; incluso, podrían imponer sanciones a EE.UU., como no tardaron en imponérselas a Rusia. Y ¿qué decir de los 800.000 mil millones en armamento, comprado a la industria militar estadounidense?

    Dos acciones que reportarían peligro para Washington: la desdolarización del comercio, principalmente los “petrodólares” y un acercamiento a China y a los BRICS. Algo de esto ya estaba haciendo la Venezuela de Maduro, y que, en parte, sirvió de pretexto a la guerra del Golfo en 2003 y  la muerte de Sadam Hussein, con el cuento de que éste poseía armas de destrucción masiva.

    Estoy convencido de que Donald Trump y los intereses de los americanos, por muy tontos que éstos sean, se lo pensarían dos veces antes de desencadenar una tercera guerra mundial, a pesar de tener ya la base militar Pituffik en Groenlandía, de que sus habitantes hayan rechazado la propuesta de Trump, y de que éste reúna más de 70.000 soldados repartidos  por las bases europeas.

    Pero con un falso miedo de invasión de Europa por Putin, todas las energías de los Estados europeos se han vaciado en la guerra de Ucrania; incluso éstos se han visto forzados por el “chupabotas” que dirige la OTAN a aumentar en un 5% su gasto militar. Y, después de lo que Trump y sus “pelotillas” han dicho sobre Europa, sus dirigentes siguen pensando en que EE.UU. es un gran aliado de aquélla. Si algo tiene el fanfarrón de Trump es que es previsible.

    Los ciudadanos europeos ya no tragamos el cuento de que EE.UU nos protege. Es hora de romper las relaciones con Washington y con el histérico Donald Trump. Ya sé que los actuales dirigentes de la UE y de la OTAN no se atreverán con ello e intentarán seguir comiendo la “sopa boba”; pero es lo que se impone, y cuanto más tardemos, mucho peor será.

    Siempre he defendido que Rusia es Europa, y que debemos llegar a un acuerdo de paz respecto de Ucrania beneficioso para todas las partes. Es la hora de acordar con Moscú, y mucho me alegro en coincidir con la opinión de un experto en geopolítica como es el General de brigada  J. E. Ayala, al afirmar (elDiario.es de 11-1-2026) con total lucidez, crear con Rusia un nuevo paradigma de seguridad europea compartida que evite nuevas agresiones, y avanzar en su unión política hasta convertirse en un actor global sólido, independiente y pacífico, que a todos interese tener como socio y a nadie le compense agredir. Cuanto más tardemos en hacerlo –sigo con la cita del General-, más vamos a sufrir los abusos del emperador americano.

 

    Y con esta reflexión del General Ayala, acabo....

 

 

                                             Manuel Vega Marín (11-1-2026)

miércoles, 7 de enero de 2026

SI CUELA, CUELA; Y SI NO, VENEZUELA....

 

    Pasó lo que estaba previsto que pasara, aunque no todo. Porque Donald Trump no se ha atrevido a ocupar Venezuela. Y así, dejando todas las estructuras intactas del régimen chavista, no podrá cambiar o tumbar éste. El hecho de haber preferido a la vicepresidenta para ocupar el cargo del Presidente Maduro, ilegalmente secuestrado, indica la cobardía de Trump y su temor de que Venezuela no se le convierta en un Vietnán...

    En mi artículo anterior dije que el mundo, a menos que se opte por una guerra, no podía vivir sin unas normas consensuadas por todos los países, y no de manera unilateral como ha hecho EE.UU. Lo que pretende la Carta de las Naciones Unidas es precisamente eso: que no se vuelva a repetir una segunda guerra mundial. Pero Donald Trump, con tal de hacer negocio, se pasa por sus cojones la ONU y el derecho internacional. Pero no sólo desobedece las reglas internacionales, sino también las leyes de su propio país. Poner en práctica la “doctrina Monroe” de l823, no es más que volver al siglo XIX. Esto es lo que sugiere la nueva estrategia de seguridad.

    Que todo lo que ha ocurrido en Venezuela se haya visto en directo como una película del Oeste, me libera de contar lo sucedido en Venezuela la madrugada del 3 al 4 de Enero de 2026. Casi todos los que nos consideramos demócratas lo hemos condenado de una u otra manera...

    Me interesa destacar el interés del presidente Trump, aparte del negocio del petróleo y de otras riquezas de Venezuela, no perder el control de lo que EE.UU siempre ha considerado como su “patio trasero”, pero, sobre todo, no perder el control de una economía basada en el dólar americano...

    Se ha querido comparar lo ocurrido en Venezuela con Putin respecto de Ucrania, o de China respecto de Taiwán. Pero a mi humilde entender no es posible tal comparación. Rusia invadió Ucrania después de que su ejército advirtiera de que EE.UU y la OTAN estaban poniendo bases militares ante sus propias narices. Bastante tiene Putin con reconstruir su propio país, después de la hecatombe que supuso la caída de la USRS, como para meterse en una guerra con la UE. El hecho de que la OTAN y su secretario general, Mark Rutte, se haya inventado lo del ataque de Rusia a Europa, es un pretexto más de este “chupabotas”, para seguir comprando armas a EE.UU.

    En cuanto a China y su conflicto con la isla de Taiwán, sólo afirmaré que la ONU reconoce a Taiwán como parte de China, y que los japoneses creen que la isla es un residuo de su “antiguo imperio”. En otro de mis artículos de 12-12-2025 escribí: Así como EE.UU ha optado por políticas coercitivas, China,  en cambio, ha elegido la cooperación respetuosa con la idiosincrasia y la soberanía de cada Estado. Pekín ha priorizado la cooperación, mutuo respeto, y no intervenir en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

    Mientras tanto, los dirigentes de la Unión Europea siguen con el miedo a Trump y los negoción armamentísticos y petroleros de este neurasténico personaje. Ni el Rey de España, ni la ministra del ejército español, hoy día de la Pascua militar, se han atrevido a nombrar a Trump y su metedura de pata en Venezuela.

    Hasta el mismo Putin, ahora que esta intentando halagar la vanidad de trump y sus negocios, se ha permitido llamar “cerditos” a los miembros de la UE, antes la plana mayor de su ejército. Y está convencido, en caso de guerra, ganaserla a los “revanchistas” europeos.

  Creían –dice putin (elDiario/EFE dde 17-12-2025)- que destruirían y desmantelarían a Rusia en poco tiempo. Y para ello se reunieron a la administración estadounidense, con la esperanza de aprovecharse del colapso de nuestro país, recuperar lo perdido en periodos históricos anteriores y tomarse la revancha.

   Como europeo, me gustaría – y con esto termino- que la UE tuviera su propia estrategia, pero ya que nuestros dirigentes son incapaces de ello, al menos no sigan la de EE.UU, y su presidente Trump, que, si los norteamericanos no lo remedian, llevara al país a la ruina, por no decir a una tercera guerra mundial, en la que nadie ganaría...

 

   Aquí lo dejo....

 

 

 

                        Manuel vega Marin (6-1-2026)

lunes, 29 de diciembre de 2025

ES “ANTINATURA” VIVIR SIN NORMAS TODO EL RATO, Y SIN GUERRA DE POR MEDIO

 

    Con este título quiero decir que la Naturaleza, aunque nos parezca que a veces actúa caprichosamente, no es así. La “Pacha mama” siempre actúa según leyes; unas veces descubiertas por el hombre de ciencia, y otras en vías de investigación, y otras por descubrir. Pero, cuando los científicos, y los hombres en general, pretenden saltarse tales leyes o normas, raro será que la Natura no proteste. Un ejemplo de ello lo tenemos en el “cambio climático”.

    Ya decía Paul Heinrich Dietrich, (1723-1789) barón de Holbach en unos de los libros, Sistema de la Naturaleza, más importantes de la Ilustración que “El hombre es obra de la naturaleza: existe en ella, está sometido a sus leyes, y no puede franquearla o salir de ella ni siquiera mediante el pensamiento”.

    La razón de la que está dotada la especie humana es sólo una falla real, que hace creer al hombre que la posee, estar capacitado para escapar de esa red en la que permanece atrapado. Incluso cuando creemos que somos libres o hablamos del “libre albedrío”, no hacemos más que confirmar lo que hace tiempo dijo el barón de Holbach.

    Digo todo esto, porque parece que estamos viviendo un mundo sin reglas, en el que sólo impera la ley del más fuerte; el Derecho internacional no es tenido en cuenta. Y, al menos, en el hemiferio occidental, donde aún quedan restos de la influencia  de EE.UU , su presidente, Donald Trump, con total desprecio de Europa, solamente busca interesadamente el negocio armamentístico e inmobiliario. Su actitud está fomentando y apoyando un fascismo que nos puede –no sé si será consciente de ello- llevar a una tercera guerra mundial. Los animales de otras especies están como atados al instinto, del no pueden prescindir si quieren sobrevivir; mientras que la especie humana cuenta, aunque bastante dosificada, con la razón, que, bien aplicada, puede llevarla a alcanzar otras metas sin tener que salir de la realidad. Pero su ambición cuasi instintiva le conduce a la guerra, sea ésta del tipo que sea, como  medio de selección y supervivencia.

    Esta visión del hombre puede parecer pesimista, pero es todo lo contrario, ya que, aunque con limitaciones, en sus manos está poder usar la razón –de la que no disponen otros animales- más inteligente y solidariamente.

    El gran problema del ser humano es su corta y lineal vida, lo que hace que no la pueda repetir y corregir lo que en ella haya hecho mal. Tampoco puede, como ocurre con ciertas especies, transmitir a sus descendientes las experiencias acumuladas, pues los  tiempos y la cultura cambian. Así que a niveles individuales o familiares esa transmisión es casi imposible. Dice el refrán que no hay mal que cien años dure, o, como decía el economista John M. Keynes, dentro de cien años todos muertos.

    Si pudiésemos contemplar la historia humana con una perspectiva mucho más amplia, este mundo, sin duda, sería mejor.

    Aquí lo dejo.....

                                      Manuel Vega Marín (29-12-2025)

viernes, 19 de diciembre de 2025

CHINA, “A LA CHITA CALLANDO”, MIRA AL FUTURO

 

    Una semana después de que EE.UU. presentara su plan de Estrategia general, Pekín presenta su “Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”. La diferencia entre ambas visiones es abismal; mientras que China rebasa lo meramente económico y basa su relación con los países latinos en la cooperación, el plan de EE.UU no es más que un corolario de Trump, que concibe Latinoamérica como el “patio trasero”, en el que desplegar su presencia militar, y desarrollar, como siempre,  sus operaciones de seguridad en las aguas y territorios continentales. En definitiva, controlar el continente en exclusividad, sin que ello le impida expandirse e intentar controlar otros hemisferios...

    Así como EE.UU ha optado por políticas coercitivas, China, en cambio, he elegido la cooperación respetuosa con la idiosincrasia y la soberanía de cada Estado. Pekín ha priorizado la cooperación, mutuo respeto, y no intervenir en los asuntos internos de los países latinoamericanos.

    Si bien las relaciones de China con países hispanos ya están presentes en el s. XX, no es hasta entrado el 2020 cuando los Bancos chinos con la concesión de préstamos que estimulan el comercio. Según La Base de Canal Red, de 16-12-25, de los 12 mil millones de dólares en los años 2.000, se pasó a 480 mil millones de dólares en el año 2023. Estos Estados tienen que elegir entre alinearse con el gigante asiático, con todo lo que ello implica de bueno, o seguir bajo la influencia de Washington que siempre ha limitado su propio desarrollo.

    Y mientras tanto, los políticos y políticas que dirigen la Unión Europea hacen lo fácil: seguir a Trump y sus negocios armamentísticos. En este seguidismo hay que destacar a la Presidenta de la Comisión, sra. von der Leyen, y, sobre todo, al Secretario General de la OTAN, sr. Mark Rutte.  El único que ha protestado ha sido el Presidente del Consejo, el portugués Antonio da Costa Silva.

    Europa ha concentrado en la guerra de Ucrania todo su potencial, y ahora que Putin y Trump se reúnen para hacer negocios, no hace más que invertir dinero en ese pozo sin fondo y alimentar las fantasías del payaso Zelenski. 90 mil millones de euros es el último préstamo a Ucrania antes que tocar los fondos rusos congelados.  

    El Presidente ruso, que se ha permitido llamar “cerditos” a los miembros de la UE, ante la plana mayor de su ejército, está convencido de ganar la guerra a los “revanchistas” europeos, más ahora que tiene a Trump de su parte. Creían –dice Putin- que destruirían y desmantelarían Rusia en poco tiempo. Y para ello se unieron a la administración estadounidense, con la esperanza de aprovecharse del colapso de nuestro país, recuperar lo perdido en periodos históricos anteriores y tomarse la revancha”. (elDiario/EFE,  de 17-12-2025)

“Nosotros preferiríamos hacerlo y eliminar las causas originales del conflicto con la ayuda de la diplomacia. Si el adversario y sus patrocinadores extranjeros se niegan a hablar de ello, Rusia logrará la liberación de sus territorios históricos por la vía militar”, ha dicho.  

   

    Como europeo, me gustaría muchísimo que Europa también tuviera su propia “estrategia”; pero ya que nuestros dirigentes son incapaces de ello, al menos que no adopten la estrategia de seguir a EE.UU., máxime teniendo a su Presidente Trump, que no sabe lo que quiere, y que, si los norteamericanos no lo remedian, llevará a su país a la ruina. Espero que los dirigentes de la UE no gasten en armas, como si fuésemos a ganar una hipotética guerra con Rusia, y utilicen ese gasto inútil en buscar la PAZ. Entre otras cosas...

    Creo que, sintéticamente, he dicho lo que pretendía, y por tanto, aquí lo dejo...

 

 

 

                         Manuel Vega Marín (19-12-2025)

sábado, 13 de diciembre de 2025

REESTRUCTURAR LA DEFENSA EUROPEA

 

 

   En un documento de 33 páginas, titulado “Estrategia de Seguridad Nacional” (National Securety Strategy), publicado el viernes 5-11-25, el Presidente de EE.UU, Donald Trump, ha expresado lo que piensa de la OTAN y de Europa. Lo cual no es nuevo, pues EE.UU viene aplicando, con distintos lenguajes, la doctrina del “imperio”, conocida también como “doctrina Monroe de 1823. Walter Landau  número dos del departamento de Estado,  afirma que cuando los países europeos de la OTAN insisten en que la cooperación transatlántica es la piedra angular de nuestra seguridad mutua ¡estupendo!, pero cuando estos países se ponen la gorra de UE, caen en incoherencia. O las grandes naciones europeas son aliadas nuestras, o no lo son. “Pero no podemos fingir que somos aliados mientras esas naciones permiten que la burocracia no electa, antidemocrática y poco representativa de UE en Bruselas aplique políticas de suicidio civilizatoria”. (Andrés Gil. elDiario.es del 8-12-25).

    En un anterior artículo defendí que Europa debía tener un ejército disuasivo: Me parece bien que Europa cree su propia defensa al margen de la OTAN, pero con carácter disuasivo. Para ello bastaría que los 27 Estados de la Unión Europea recompusieran sus respectivos ejército en orden a un objetivo común: la defensa de la UE, y mandado, rotativamente, por cada Estado. Ello supondría un gasto menor del presupuestado por el negociante Trump, y aceptado por políticos como la sra. von der Layen, o el secretario general de la OTAN, sr. Mark Rutte.

    El momento actual es el más idóneo, ya que Trump, no sólo echa peste de Europa, sino que está apoyando a los partidos europeos fascistas y retrógrados. Insisto, la OTAN ya no tiene sentido como arma ofensiva contra Rusia, que, como he afirmado varias veces, también es Europa. El comerciante Donald Trump pasará a no muy tardar. Pero la Unión Europea no ha hecho más que empezar, quedándole todo el camino por delante. Salvo intereses, hoy muy importantes, armamentísticos para EE.UU., existen otros más importantes, como puedan ser los tecnológicos, etc., que facilitaría la alianza comercial con China... España, por su lengua e historia, deberá jugar un papel muy importante en las relaciones con Latinoamérica...

    De todas maneras, lo que hay bajo todo este entramado, y que resurge con cada ocasión, es la lucha entre dos modelos contrapuestos: Capitalismo vs. Socialismo, lo privado vs. lo público. Tal conflicto acaba de manifestarse en la Sanidad, en el hospital de Torrejón, en dónde se pretende conciliar ambos modelos. No quiero decir que no haya sectores en los que no tenga cabida lo privado. Pero existen otros, además del citado, como Educación, Cuidados, Pensiones, etc., etc., cuya finalidad, per se, no debe ser el lucro, y sus pérdidas serán compensadas o absorbidas por la solidaridad intergeneracional. Si la empresa privada, caracterizada por el riesgo, entra a hacer negocio en tales sectores, deberá saber que sus pérdidas sólo ella las soportará.

    La ciudadanía española deberá saber que dicho modelo “mixto” fue aprobado en el Congreso de los diputados por la Ley 15/1997 (“nuevas formas de gestión”) por el Psoe y todos los grupos de la derecha española, cuando J. Mª Aznar presidía el Gobierno Central. Dudo que la actual ministra, Mónica García, sea capaz de derogarla...

    El sr Mark Rutte, que no sé si se ha leído el documento sobre seguridad, sigue con el miedo a los rusos, intentando justificar el aumento del gasto militar. El secretario general en su visita a Berlín, en un discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich, este jueves, 11-12-25, justificó  la inversión en armamento, ya que Rusia y Putin atacarán a Europa, y pide que Ésta se prepare para una guerra como la de nuestros abuelos. Y, aunque sabemos que la OTAN no desaparecerá en el corto plazo, él no se quedará sin empleo. El haberle lamido las botas al Presidente Trump tendrá su recompensa... Precisamente, tanto Trump, como Putin, aunque sólo sea para hacer negocios, están de acuerdo...

    Para terminar, citaremos algún párrafo del análisis de Cas Mudde, es profesor de la cátedra Stanley Wade Shelton UGAF de Asuntos Internacionales en la Universidad de Georgia, Estados Unidos sobre el artículo de The Guardian, 10-12-25 en elDiario.es. “EE.UU no es un aliado de Europa, sino un adversario ultraderechista”.  

    “Toda la sección dedicada a Europa está impregnada de décadas de ideología y propaganda de extrema derecha europea. Se responsabiliza a la UE y a las políticas migratorias de “transformar el continente y crear conflictos, censurar la libertad de expresión y reprimir la oposición política, provocar una caída de la natalidad y la pérdida de las identidades nacionales y la confianza en sí mismas”. Según el documento, si “las tendencias actuales continúan, el continente será irreconocible en 20 años o menos. Por lo tanto, no es nada evidente que algunos países europeos vayan a tener economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados fiables”. De hecho, la Administración Trump cree que “en unas pocas décadas como máximo, algunos miembros de la OTAN pasarán a tener una mayoría no europea”.

    He intentado simplificar el anterior párrafo, pero es tan jugoso, que he preferido dejarlo entero, aunque entreencomillado...

 

 

                         Manuel Vega Marín  (12-12-1025)

viernes, 5 de diciembre de 2025

¿DE DÓNDE SE SACAN LOS POLÍTICOS DE BRUSELAS QUE RUSIA INVADIRÁ EUROPA?

 


    La respuesta es bien sencilla: de justificar el gasto bélico. Cuando me refiero a los políticos de Bruselas, estoy pensando principalmente en la presidenta de la Comisión Europea, sra. von der Leyen, en la exprimera ministra de Estonia, sra. Kaja Kallas, hoy alta representante de AA.EE. de la Unión, y en el secretario general de la OTAN, sr. Mark Rutte.

    Estos que dirigen los destinos de la UE no saben, o no quieren saber, que los tiempos de la “guerra fría” han pasado; que ya no existen ni la Unión Soviética, ni el Pacto de Varsovia. Ya se encargó Occidente de hacerlos desaparecer. El llamado “telón de acero” no fue más que un  pretexto y una cortina de humo que impedía ver rearme de los “aliados”,  después de la Segunda Guerra mundial. Si en esta gran guerra los países occidentales buscaron la alianza con la entonces URSS, es porque la consideraban parte integrante de Europa. Ahora, que EE.UU y su “emperador”, Donald Trump, sólo buscan hacer negocios con Europa, nos abandonan. Pero -en alguna parte lo tengo escrito-, los actuales conflictos entre USA y la UE no cesarán hasta que Rusia sea considerada como un país europeo, porque desde los Urales hasta Finisterre todo es Europa... Algo parecido sucede con la isla de Taiwán, que, según Pekín, y así lo reconocen Naciones Unidas, es parte de China; pero los japoneses creen que la isla es un residuo de su “imperio”. Y los americanos yanquis queriendo controlar, como hacen siempre, el Planeta, cuyo objetivo no es otro que aumentar el negocio de su industria de guerra, máxime si se trata de un país comunista.

    En este asunto del gasto militar están de acuerdo el Psoe y el Partido Popular. Es un modelo, que, aunque los EE.UU. de Donald Trump abandonen la OTAN o sólo se mantenga en ella para hacer negocio, ahí estarán. Me parece bien que Europa cree su propia defensa al margen de la OTAN; pero con carácter disuasivo. No es cierto el dicho de “si quieres la paz, prepara la guerra”. Mucho menos, si el dinero que se invierte en material bélico, se extrae de otras partidas del presupuesto, como sanidad o educación. Tampoco es cierta la pretensión de justificar el gasto militar con la creación de empleo. Pues existen estudios muy serios que consideran que generan muchos más puestos de trabajo las anteriores necesidades citadas. Si a ellas añadimos la necesidad de los cuidados, la creación de empleo aumenta muchísimo más.

   Si Rusia quisiera invadir Europa, ya lo hubiera hecho. Fuerza militar no le falta. Lo que realmente quiere, y Putin no hace más que repetirlo, es que no le “pongan en sus narices” misiles yanquis. Bastante tiene el presidente ruso con resarcir a su nación de la devastación en que la dejaron los llamados “anticomunistas”.

    El miedo a Rusia viene producido por la guerra de Ucrania. Tanto el primer ministro británico, como Macron o el canciller alemán, Friedrich Merz, cada uno a su manera, conservan algo de la “guerra fría”, o, realmente, lo que quieren es incrementar su respectiva industria militar...   Sin embargo, Trump y su vicepresidente, JD. Vance se han burlado de la idea de que Putín tenga planes expansionistas. Incluso el presidente ruso se ha comprometido a poner por escrito que no invadiría otro país europeo”. Propio Borrell, antecesor de K. Kallas en AA.EE. de la UE, dice ante –yo diría hipócrita-, la actitud de Trump de acabar con la guerra de Ucrania pone de manifiesto la estrategia de la UE. “Ceder a las exigencias (de Trump) en materia de gasto militar, en aranceles, en desregulación digital, en fiscalidad multinacional y en suministro energético no ha servido de nada”. Después del plan de Trump de 28 puntos, luego reducidos a 19, ha quedado claro que los Estados Unidos no tienen nada que ver con Europa, a la que ni siquiera consultan en cuestiones que afectan a su seguridad. Europa debe reconocer –sigue diciendo- este cambio en la política estadounidense y responder en consecuencia”.

    Y, ¡cómo no!, ese ardiente deseo de contentar a Trump y a la OTAN de nuestro Gobierno ¿progresista?, invirtiendo en armamento el 5% del PIB por mucho que lo niegue su Presidente.

    Sabemos que el “plan de paz” de Trump se viene negociando desde el 20-11-25  y consta de 28 puntos, reducidos luego a 19. Y después de la reunión en Moscú de 2-12-25 a la que Trump envía a Steve Witkff agente inmobiliario y asesor-amigo del presidente estadounidense, y por parte de Putin al banquero-medrador Kirill Dmitriev, resulta ser una farsa, pues ni Ucrania, país invadido, ni Europa, como marco referencial geopolítico y el más importante apoyo militar a Kiev, ni la ONU, participan en ella. Ambos negociadores están de acuerdo en el resultado final: que Ucrania no entre en la OTAN, y ceda a Rusia la parte oriental de su territorio. Los dos mandatarios coinciden en someter a Kiev, debilitando aún más la posición de Europa.

     En efecto, en estas conversaciones, según opina Mariano Aguirre Ernst, investigador del CIDOB , Europa ha quedado totalmente desplazada por la Administración Trump, que primero la castigó con aranceles, luego le impuso venderle armas si Bruselas quería seguir apoyando a Ucrania y que aumente su gasto en defensa, y ahora la condena, junto con la ONU, a la marginalidad en el orden global. (elDiario.es, de 4-12-25, Europa, sin plan....)

    Y todo este escrito, y mucho más, para confirmarme en lo que pensaba desde que comenzó la guerra ucraniana: que la guerra es un pretexto para enriquecer a unos cuantos, invirtiendo en armamento bélico... Así, que aquí lo dejo...

 

                              Manuel Vega Marín  (5-12-2025)

 

 

 

    Son interesantes los siguientes artículos:

     The Guardian, 1-12-25,  Patrick Wintour. “La semana en que Europa se dio cuenta de que está sola frente a Rusia”. Steve Witkoff.

    “El “plan Trump” en Ucrania: paz pactada por empresarios a cambio de negocios millonarios con Putin”. (infolibre, Justine Brabant. 3-12-25)