lunes, 22 de junio de 2026

DOS TESIS CONFIRMAN EL SOCIALISMO MARXISTA: PLUSVALÍAS Y LA PROPIEDAD ESTATAL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

 

DOS TESIS CONFIRMAN EL SOCIALISMO MARXISTA: PLUSVALÍAS Y LA PROPIEDAD ESTATAL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

   Se podrá estar de acuerdo, o no; pero, al menos, esas dos notas deberán estar presentes. Con esto no quiero decir que el socialismo marxista se limiten a ellas.

   Cuando un obrero acude al mercado, lo hace para vender su fuerza de trabajo, y la diferencia entre la “reposición” de ésta y lo que queda en manos de comprador (el patrón), obteniendo  su renta, es a lo que K. Marx llama “plusvalía”, explicado de forma sencilla.

   La otra nota diferenciadora de otros socialismos es que la propiedad de los “medios de producción” (no es el cepillo de dientes) esté en manos del Estado, y el trabajador de una empresa no se sienta “enajenado” de lo que produce.

   Obviamente, para producir una mercancía, hay que tener en cuenta el tiempo social y tecnológicamente necesario, que variará en cada momento histórico.

   Mientras existió la Unión Soviética, fruto de la Revolución bolchevique, y Europa y el hemisferio occidental, ante el miedo de que aquélla se extendiera, inventó la “guerra fría” y la OTAN; inventó  también el llamado “estado del bienestar” y el “plan Marshal”, salido de la 2ª guerra. Es lo que muchísima gente ha confundido, sobre todo, en los países nórdicos, con un cierto socialismo. Cosa que no es tal. Que si bien la sanidad, la educación pública y otros servicios sociales estaban garantizados por los altos impuestos que cobraban los Estados, nunca existió un socialismo marxista, porque jamás –y en otros países menos- se dieron las dos notas características de éste. En IKEA o ERISSON, p. ej., la participación estatal nunca llegó al extremo de poder cumplir con la segunda nota.

   En cuanto consiguieron acabar con la Unión Soviética, y el miedo insuflado por los países del hemisferio occidental fue diluyéndose y desapareciendo, y el sistema capitalista se fue recuperando de los estragos de la guerra, los Estados fueron disminuyendo las prestaciones y servicios sociales. Éstos, no solamente fueron aminorados, sino que el propio sistema capitalista los fue, poco a poco, privatizando.

   Entretanto los medios de comunicación, propiedad de las empresas capitalistas, fueron creando la llamada “clase media” en sustitución de lo que en otro tiempo se llamó proletariado. El obrero de hoy, porque tiene piso y coche, se cree propietario y, cada vez, es más reacio a sindicarse o a asociarse, para clamar por sus derechos...

     

  

      Todo lo cual, brevemente expresado, aquí lo dejo....

 

 

                        Manuel Vega Marín (14-6-2026)

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